
Hace poco más de una semana, el mundo de la interpretación española despedía a la veterana actriz Gemma Cuervo. Sin embargo, para Cayetana Guillén Cuervo, la pérdida trascendía lo profesional, al tener que decir adiós a su madre y principal referente vital. A las puertas del tanatorio de La Paz, la actriz y presentadora expresó su inmenso dolor momentos antes de darle el último adiós junto a sus hermanos, Fernando y Natalia. Durante esos difíciles instantes, la familia estuvo arropada por numerosos rostros conocidos y amigos del entorno cultural que no quisieron faltar en una jornada tan complicada.
No obstante, entre los asistentes a la despedida destacó una ausencia muy particular: la de Amaia Montero. La exvocalista de La Oreja de Van Gogh siempre había mantenido una relación sumamente estrecha con la familia, hasta el punto de considerar a la presentadora como una hermana. El notorio distanciamiento entre ambas en los últimos tiempos parecía justificar que la artista no se presentara públicamente para arropar a su amiga en un día de tanto duelo. Sin embargo, ha sido precisamente el entorno digital el que ha revelado un cambio de rumbo en esta relación. A través de las redes sociales se ha podido comprobar que el conflicto entre ambas está más que superado, puesto que han recuperado el contacto de forma manifiesta. La cantante ha vuelto a seguir a la intérprete en sus perfiles públicos, un gesto que confirma la ansiada reconciliación.
Este acercamiento pone fin a una ruptura amistosa que se originó hace aproximadamente un año. Por aquel entonces, Cayetana Guillén Cuervo, impulsada por la alegría del retorno musical de su amiga, confirmaba ante los medios lo que en los círculos de la industria era un secreto a voces: que Amaia Montero volvía a coger las riendas de la célebre agrupación vasca, ocupando de nuevo el lugar de Leire Martínez. Durante unas declaraciones caracterizadas por su habitual espontaneidad, la actriz desveló que conocía la noticia desde hacía tiempo, pero que había guardado un silencio absoluto, incluso en su propio círculo familiar.
El problema radicó en que la cantante le había exigido un hermetismo total, haciéndole prometer incluso por su ahijado, el hijo de la propia actriz, que no revelaría el proyecto a nadie para evitar cualquier tipo de filtración antes del anuncio oficial. Las declaraciones a la prensa fueron interpretadas por la vocalista como una traición imperdonable, y su primera reacción fue cortar toda comunicación y dejar de seguirla en el ámbito digital. Ahora, el triste fallecimiento de la matriarca de la familia parece haber servido para relativizar los agravios del pasado y permitir que ambas retomen un vínculo que en su momento se creyó definitivamente roto.
