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Isabella, la hija del torero 'Espartaco', se prepara para ser actriz

La menor de Juan Antonio Ruiz busca triunfar en la interpretación tras formarse en la capital británica y debutar en las tablas madrileñas.

Isabella, hija del torero. | Instagram

Juan Antonio Ruiz Román, conocido como Espartaco en los ruedos, se labró una meritísima carrera taurina hasta su retirada en la Maestranza sevillana en 2015. Llevaba entonces casado con Patricia Rato veintiún años, separados en 2011, padres de tres hijos. Conocí a la pareja antes de su boda. Ella, perteneciente a una antigua familia de banqueros, de raigambre asturiana, sobrina de quien fuera vicepresidente del Gobierno de José María Aznar y ministro de Hacienda, Rodrigo Rato, se había enamorado del torero, aun sin conocerse. Hizo lo posible por lograr un encuentro. Lo consiguió dejándole una tarjeta de visita en la conserjería del hotel Palace, donde él se alojaba cuando desde Sevilla viajaba a Madrid para torear.

Entonces, segunda mitad de los años 80 del pasado siglo, él estaba encumbrado en su profesión. Pero las había pasado canutas cuando con trece años se vistió por vez primera de luces, continuando la saga familiar: Antonio, su padre, se retiró como matador de toros sin haber conseguido ser una figura, sin ganar lo suficiente para mantener a su familia numerosa. El mote de el Cordobés lo inauguró él, porque así lo quiso su apoderado, el mismo de Manuel Benítez el Cordobés, Rafael Sánchez Pipo, partiendo de que Antonio era natural de Espartinas, localidad sevillana. Fue su hijo Juan Antonio el que trató de sacar a los suyos de la casi miseria en que vivían. Los conocí cuando vivían cinco de la familia en el sótano de una vivienda, de apenas sesenta metros, cedida por el clan Lozano, frente al madrileño Templo de Debod, que apoderaba al joven novillero. Cuando éste consiguió triunfar en la Maestranza, su vida taurina dio un giro importante, hasta que con mucho esfuerzo logró situarse entre los primeros diestros del escalafón. Y es cuando, ya consagrado, con aquella tarjeta que le dejó Patricia en el hotel, la llamó por teléfono, congeniaron hasta contraer matrimonio secreto, tras un tiempo de convivencia.

Estuvieron de acuerdo en casarse en régimen de separación de bienes, desde el 8 de julio de 1991. Patricia hubo de adaptarse a una nueva vida, tan distinta a cuando estaba soltera, en un hogar acomodado, con toda clase de lujos. "Espartaco" había comprado una finca en la provincia de Sevilla (la misma que luego vendería a Ortega Cano, estando ya casado con Rocío Jurado). Y allí montó su hogar. Patricia se cansó de vivir en el campo, por mucho que viajara a Sevilla para las compras propias de una mujer elegante como era ella. Por muy sencilla que fuera, como sencillo también Juan Antonio, de carácter bonancible. Los tres hijos que tuvieron aumentaron la felicidad conyugal. Hasta que a partir de 2005 surgió la crisis matrimonial, que desembocó en separación definitiva en 2011, tras unos años muy difíciles de la pareja, en tanto sus hijos cursaban sus carreras universitarias en Madrid.

Ella volvió a casarse, él tuvo otra pareja

La separación de Juan Antonio y Patricia lo fue también de residencia: él se quedó a vivir en Sevilla y ella en Madrid, donde se ocupó de la educación de Alejandra, Isabella y Juan, quienes respectivamente iniciaron su vida universitaria, de lo que estaba desde luego al corriente su padre, el torero. La primogénita, ahora con treinta y tres años, acabó tras finalizar su carrera haciéndose cargo en la actualidad, desde hace tiempo, de la gestión patrimonial de su progenitor, sobre todo de la finca que éste posee en Constantina (Sevilla), en la que aparte de su patrimonio agropecuario, disponen de unos salones para fiestas y eventos particulares, bodas y bautizos. Alejandra ha convertido en abuelo a su padre.

Le sigue Isabella, que tiene treinta años, comenzó la carrera de Derecho, sin terminarla, pues le invadió de pronto su vocación de actriz, para la que se ha preparado en la Royal Academy of Dramatic Art. Un poco tarde para su edad iniciar una profesión difícil, pero ella está decidida a hacerse un hueco en los escenarios o en la televisión.

El tercero y último vástago de los Ruiz-Rato es Juan, de veinticuatro años, que es farmacéutico.

Aunque el divorcio de "Espartaco" y Patricia los enfrentó al principio, decidido por ella tras unos años de lamentable separación, llegaron a un acuerdo amistoso fundamentalmente para que sus hijos no fueran víctimas de la situación familiar. Más adelante, ella volvió a casarse en segundas nupcias: con el empresario Javier Moro, el siete de septiembre de 2022.

En cuanto a "Espartaco" conoció a una abogada, Macarena Bazán, que fuera directora general de Juegos y Espectáculos de la Junta de Andalucía. Desde 2011 no se han separado, aunque sin dar paso alguno para casarse.

El torero ha amasado una ingente fortuna diversificada en propiedades inmobiliarias, plazas de garajes y aparcamientos en Sevilla, Huelva y Madrid y la finca de Constantina, donde pastan cientos de cabezas de ganado.

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