
Oporto en invierno: más que una ciudad, es un sentimiento
David Alonso Rincón




Entrada a uno de los edificios históricos de la destilería DYC.

Cebada, cebada malteada y los varios cereales que se usan en diferentes variedades de whisky.

El whisky tras su paso de varias años por las barricas de madera y tal y como acaba el proceso de destilación.

Un busto del fundador de DYC, Nicomedes García Gómez, un auténtico visionario empresarial.

La botella de DYC 8 inspirada en la Casa de los Picos de Segovia, todo un hito en la historia del diseño en España.

La sala en la que se provoca el germinado de la cebada, uno de los pasos para convertirla en malta.

Otro momento del complejo proceso de fabricación del whisky: la sarificación.

La malta es sometida a la fermentación, el siguiente paso ya es la destilación...

Que se lleva a cabo en esta impresionante sala con gigantescos alambiques de cobre.

Otro alambique, en este caso vertical, que se usa para otro tipo de whisky.

La entrada a las viejas bodegas en la que el whiskey envejece en barricas de roble.

Las barricas se amontonan en angostos pasillos de la vieja bodega.

El viejo Molino del Arco -del siglo XVIII- en el que la empresa echó a andar.