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Cerveza sin alcohol: ¿realmente es una opción más saludable?

La cerveza es la bebida alcohólica más consumida del mundo, ¿y su versión sin alcohol? ¿Qué beneficios e inconvenientes tiene para la salud?

La cerveza es la bebida alcohólica más consumida del mundo, ¿y su versión sin alcohol? ¿Qué beneficios e inconvenientes tiene para la salud?
glasses of jupiler beer on a tray | Pexels/CC0/Wijs (Wise)

La cerveza es, junto con el vino, una de las bebidas más populares del mundo, tanto que se disfruta en reuniones sociales con amigos y familiares o en casa después de una larga jornada de trabajo. Quizá lo mejor de la cerveza es que las hay de todos los tipos y para todos los gustos, desde las cervezas más ligeras y refrescantes, como las rubias y las lager, hasta las más oscuras y de sabor intenso, como las stouts o las ales. Es cierto que su sabor no es del agrado de todos, por ello, las empresas cerveceras han buscado adaptarse para ganar más adeptos, por ello se han creado mezclas imposibles como la cerveza con limón o con cereza.

Pero, para los que quieren disfrutar de la cerveza pero no consumir alcohol están las cervezas 0,0 o las sin alcohol. De hecho, este tipo de bebida está dirigida principalmente a aquellas personas que quieren disfrutar de una cerveza sin los efectos del alcohol. Hay que recordar que no existen una cantidad de alcohol saludable, ni una copa de vino, ni un vaso de cerveza. Por ello, el consumo de cerveza sin alcohol está subiendo en los últimos años, tanto que en España en el último año ganó un 11% de consumidores.

Ahora bien, que sea una mejor opción que la cerveza con alcohol no hace que la sin alcohol sea la bebida más recomendable. Si bien es cierto que puede aportar nutrientes, decir que la cerveza sin alcohol es saludable puede llevar a la confusión y provocar que algunas personas la introduzcan de forma habitual en su alimentación.

La cerveza sin alcohol y su impacto en la salud

Una de las propiedades asociadas a la cerveza sin alcohol es la hidratación, sin embargo, el agua siempre debe ser la primera opción. Hay que aclarar que, de ninguna manera la cerveza sin alcohol debe bajar el consumo diario de agua. Pero si que es cierto que puede ser una buena opción para beber si se sale a tomar algo con familiares, amigos… pero no de forma diaria.

Pero, uno de los beneficios es que, en términos calóricos, la cerveza sin alcohol suele contener menos calorías que la cerveza tradicional, no hay que olvidar que el alcohol es una fuente importante de calorías vacías. Sin embargo, no todas las cervezas sin alcohol son iguales, y algunas pueden tener una cantidad significativa de azúcares añadidos para compensar la falta de alcohol. Por lo general una cerveza sin alcohol cuenta con 30 kcal por 100 ml que proceden de los hidratos de carbono de absorción rápida. Además, de la cerveza se suele destacar su contenido en folato y calcio. Unos 100 ml de cerveza aportan 15 mg de folato y 5 mg de calcio. Si se tiene en cuenta que los requerimientos diarios de calcio para un adulto son de unos 1.000 mg y el de folato de unos 350 mg, lo que aporta una cerveza no es nada extraordinario. Por otro lado, la cerveza sin alcohol también conserva algunos de los beneficios nutricionales de la cerveza con alcohol, como la presencia de antioxidantes y vitaminas del grupo B. El lúpulo, la cebada y otros ingredientes naturales utilizados en la elaboración de la cerveza contienen compuestos que pueden tener efectos positivos para la salud, como la reducción de la inflamación y la mejora del sistema cardiovascular.

En general, en cuanto a los efectos en la salud, beber cerveza sin alcohol no genera los riesgos asociados con el consumo de alcohol, como el daño hepático, el aumento de la presión arterial o el riesgo de adicción. Esto la convierte en una opción más segura para personas que deben evitar el alcohol, como las mujeres embarazadas o quienes tienen problemas de alcoholismo. Sin embargo, es importante tener en cuenta que el consumo excesivo de cualquier tipo de bebida, incluso sin alcohol, puede no ser saludable si no se hace con moderación. Además, es importante saber que algunas cervezas sin alcohol contienen pequeñas cantidades de alcohol (menos de 0,5%), lo que podría ser un factor a considerar para quienes deben evitarlo completamente.

Beneficios de la cerveza sin alcohol

  • Al contener menos etanol, su efecto respecto a la cerveza con alcohol se traduce en la disminución de las posibilidades de dañar el estómago, el esófago, el páncreas o el hígado. Además, a diferencia de las bebidas con un mayor nivel de etanol, reduce los riesgos de que aparezcan distintos tipos de cáncer.
  • Contiene menos calorías que la tradicional.
  • Carácter antioxidante y antiinflamatorio, siendo de gran ayuda a la hora de combatir el exceso de colesterol.
  • La cerveza es útil a la hora de combatir el insomnio, siendo el lúpulo el ingrediente que provoca este efecto. En el caso de las cervezas sin alcohol esta planta no desaparece, manteniéndose también esta ventaja.
  • Una de las razones por las que las personas suelen renunciar a los beneficios de la cerveza sin alcohol es por el factor sabor. Sin embargo, con el desarrollo de nuevas técnicas por parte de las empresas cerveceras, poco a poco se está consiguiendo emular el sabor de su opción tradicional.

Efectos negativos de la cerveza sin alcohol

  • Es prácticamente imposible elaborar este tipo de bebida sin que el rastro de alcohol sea totalmente inexistente. Aquellas que contienen como máximo un 1% de etanol en su volumen son consideradas cervezas sin alcohol. Es especialmente importante tener en cuenta este dato si se sufre cirrosis hepática ya que, al no poder consumir bebidas alcohólicas, en este caso se puede afirmar que la cerveza sin alcohol es mala para el hígado.
  • Su categoría de 0,0 no está regulada. Esta denominación la inventaron las empresas cerveceras para aquellas cervezas que contengan menos de un 1% de alcohol en su volumen con el objetivo de mantener en el mercado a aquellos productos que entraban dentro de este rango y que antes estaban mal ubicados en el grupo de bajos en alcohol, categoría a la que pertenecen las bebidas de entre un 3% y un 5% de alcohol en su volumen.
  • Las personas que sufren diabetes deben prestar especial atención a estas bebidas, ya que contienen índices glucémicos altos, pudiendo ser muy perjudicial.

Mitos más comunes sobre la cerveza

Repaso a los mitos y creencias sobre la cerveza con la evidencia de diferentes estudios científicos que corroboran o desmienten los siguientes mitos:

  • La cerveza engorda: Que la cerveza engorda es uno de los mitos más extendidos. Sin embargo, una cerveza standard tiene bajo contenido de calorías, unas 45 calorías por 100ml. Esto la hace una bebida poco calórica que si se toma con moderación no debería afectar al peso. El problema es que normalmente suele acompañarse con alimentos que sí que son altamente calóricos. Es justamente ese exceso de calorías el que hace engordar, no la cerveza en sí.
  • Consumir cerveza con moderación es saludable: Esto no es cierto ya que ninguna cantidad de alcohol es saludable. El alcohol es un tóxico y se ha demostrado que incluso en pequeñas cantidades empieza a liberar etanol y acetaldehído, el carcinógeno más común del mundo, presente en numerosos alimentos fermentados. Por ello, los nutricionistas y médicos recuerdan que la cantidad de alcohol recomendable es cero. Aunque mucha gente piensa lo contrario, la cerveza y el vino son perjudiciales ya que contienen alcohol, aunque sea poca cantidad. La Organización Mundial de la Salud alerta de que el consumo nocivo de alcohol contribuye de forma importante a la carga mundial de morbilidad, de hecho, el alcohol ocupa el tercer lugar entre los principales factores de riesgo de muerte prematura y discapacidad a nivel mundial.
  • Es buena para el corazón: El tercer mito estudiado es si la cerveza es buena para el corazón. Sobre ello, un nuevo estudio ha concluido que la cerveza contiene polifenoles y otros componentes no alcohólicos beneficiosos para la salud por sus propiedades antioxidantes y antiinflamatorias. Estos componentes son buenos para proteger el sistema cardiovascular. Sin embargo, el alcohol compensa de forma desfavorable estos beneficios.
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