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Consejos para acabar con el resfriado más rápido que nunca

Los resfriados son típicos del otoño y el invierno. ¿Qué los causa? ¿Cómo se pueden tratar para que sean rápidos? Remedios caseros para el resfriado

Los resfriados son típicos del otoño y el invierno. ¿Qué los causa? ¿Cómo se pueden tratar para que sean rápidos? Remedios caseros para el resfriado
Mujer con catarro tomando una bebida caliente. | Pixabay/CC/PourquoiPas

Un resfriado o catarro común es la enfermedad leve más extendida del mundo, el motivo es que una persona sana puede llegar a padecer, de media, entre dos y tres resfriados cada año. Habitualmente este tipo de enfermedades se producen en el otoño, cuando el frío y la humedad favorecen la supervivencia de los virus y las condiciones meteorológicas incitan a las personas a permanecer bajo techo, lo que aumenta el riesgo de contagio. Pero, ¿qué es exactamente un resfriado? Un resfriado es una infección aguda del tracto respiratorio, generalmente de origen viral, que no produce fiebre alta y que cursa con inflamación de nariz, senos, laringe, tráquea y bronquios.

Con frecuencia, se inicia con dolor de garganta y llega acompañado de malestar general, cefalea, tos, congestión nasal, secreciones y fiebre leve. Estos síntomas se desarrollan de manera progresiva y suelen durar una semana, aunque la tos puede persistir por más tiempo. Hay que recordar que es una patología que afecta a personas de todas las edades pero hay factores de riesgo como pueden ser el estrés psicológico, las alteraciones del sueño y el descanso, la malnutrición, el hábito tabáquico, las inmunodeficiencias congénitas, la presencia de enfermedades crónicas subyacentes, vivir o trabajar en un lugar hacinado, y en el caso de los niños, la exposición a los virus en las escuelas infantiles o guarderías. Además, no hay que olvidar que, al ser una enfermedad vírica, cuando uno está en contacto con una persona enferma de catarro corre más riesgo de contagiarse. El motivo es que, cuando el enfermo tose, estornuda o exhala, puede transmitir los virus, que además están presentes en objetos contaminados con secreciones como pañuelos, toallas, vasos o cubiertos compartidos.

Como se ha dicho anteriormente, es una de las enfermedades más habituales en todo el mundo, tanto que se estima, que alrededor de 1000 millones de personas en todo el mundo padezcan el resfriado a lo largo del año. Pero, ¿se puede curar de alguna manera? ¿Qué remedios caseros pueden emplearse? Por ejemplo, es bueno saber que los extractos de algas utilizados en los aerosoles nasales actúan como un agente antiviral, ayudando a formar una barrera protectora que impide que los virus se propaguen más en el cuerpo, reduciendo así la duración del resfriado común. Sin embargo, si ya se tienen síntomas graves, todavía puede haber formas de aliviar estos síntomas.

En realidad, no hay que preocuparse mucho de los síntomas ya que el sistema inmunológico se encargará del virus. Pero, si se controlan los síntomas habrá desaparecido el resfriado. En todo caso, es importante recordar que si se cuenta con una dieta equilibrada de frutas y verduras frescas, y se hace ejercicio regular, se mantendrá el sistema inmunológico funcionando bien y cuando toque pasar el resfriado común se tendrán menos síntomas. Pero, ¿existe algún tratamiento para curar el resfriado de un día para otro? No, no existe ningún tratamiento así y al menos se deberá convivir con la infección dos o tres días. Pero si hay remedios para acelerar la recuperación.

¿Qué es un resfriado y por qué se produce?

Un resfriado es una infección vírica del sistema respiratorio que provoca inflamación en alguna parte de las vías incluyendo nariz, senos paranasales, cuello, laringe e incluso tráquea y bronquios. El resfriado común o catarro es provocado por más de 200 tipos de virus diferentes. Hay que tener claro que, aunque es una enfermedad leve, es importante controlar su evolución. El motivo es que un resfriado mal curado o no tratado adecuadamente puede derivar en patologías graves como el asma o una enfermedad pulmonar crónica.

Síntomas del resfriado

  • Congestión nasal
  • Mucosidad y secreción nasal
  • Tos y estornudos
  • Malestar general y fatiga corporal
  • Dolor de garganta y, en ocasiones, también dolor de cabeza
  • Fiebre
  • Falta de apetito

Higiene para prevenir el contagio

Existen más de doscientos tipos de virus distintos que pueden causar esta patología, por lo que no existe un tratamiento efectivo que lo cure. Por ello, la única forma eficaz de evitar los contagios es prevenir la transmisión del virus entre personas. Para ello, hay que tomar una serie de medidas de higienes básicas como cubrirse la nariz y la boca con un pañuelo desechable cuando se tose o se estornuda, lavarse las manos con agua y jabón con frecuencia y evitar tocarse los ojos, la nariz y la boca, para no empujar los microbios dentro del organismo. También se deben ventilar con frecuencia las estancias para evitar las concentraciones de virus.

Así mismo, resulta muy importante no confundir el resfriado con la gripe, pues, aunque su sintomatología inicial es similar, ésta última puede presentar complicaciones, además de requerir un tratamiento farmacológico distinto. Pero, ¿cómo diferenciar el resfriado de la gripe? Los síntomas que pueden ayudar a identificar la gripe son la aparición brusca de fiebre alta, entre 38ºC y 40ºC; el dolor muscular, sobre todo en piernas y espalda; el dolor de cabeza; y el cansancio, debilidad y malestar general.

Remedios eficaces contra el resfriado

  • Descanso adecuado: Dormir lo suficiente es crucial para que el cuerpo se recupere. Hay que recordar que el sistema inmunológico trabaja más eficientemente durante el sueño, lo que ayuda a combatir el virus. Por ello, durante el resfriado, lo ideal es descansar 7-9 horas cada noche y, si es necesario, tomar siestas para permitir que el cuerpo se reponga.
  • Mantener el ambiente cálido y sin excesiva humedad: Para evitar que se agraven los síntomas, puesto que los virus responsables del catarro prefieren el frío. También es recomendable evitar los cambios bruscos de temperatura.
  • Hidratación constante: Mantenerse bien hidratado es esencial. Beber agua, caldos y tés sin cafeína puede ayudar a mantener las vías respiratorias lubricadas y reducir la congestión. Las bebidas calientes, como el té de jengibre o de limón con miel, también pueden aliviar el dolor de garganta y proporcionar confort.
  • Aerosol descongestionante: Para la nariz congestionada, lo ideal es usar un aerosol descongestionante nasal, que contengan oximetazolina o xilometazolina.
  • Suplementos y vitaminas: Algunos estudios sugieren que la vitamina C y el zinc pueden reducir la duración de los resfriados si se toman al inicio de los síntomas. Hay que recordar que la vitamina C fortalece el sistema inmunológico, mientras que el zinc puede prevenir que el virus se replique en el cuerpo.
  • Productos con carragenina y kappa-carragenina: Por una parte, es importante utilizar productos que contengan carragenina y kappa-carragenina dentro de las primeras 48 horas de haber presentado síntomas. Es importante saber que no sirve de nada cuando se tienen síntomas graves. El motivo es que, cuanto antes se tome, mejor porque tiene una acción antiviral. El problema es que, una vez que los virus empiezan a desencadenar los síntomas, se produce una reacción en cadena que no se puede detener.
  • Humidificadores: Usar un humidificador puede aliviar la congestión nasal y la irritación de la garganta. El motivo es que el aire húmedo ayuda a calmar las vías respiratorias irritadas, facilitando la respiración y el descanso.
  • Realizar aspiraciones de agua con sal o vahos de eucalipto: En los casos en los que se sufra congestión nasal, puede limpiarse la nariz con agua con sal para facilitar la salida de la mucosidad, o realizar vahos, que tienen acción expectorante y ayudarán a eliminar las flemas. En el caso de niños pequeños, se recomienda el lavado nasal con suero fisiológico quince minutos antes de las comidas y antes de acostarlos, para que descansen correctamente.
  • Hacer gárgaras con agua caliente con limón y miel: Su acción emulgente ayuda a calmar el dolor de garganta. A pesar de la creencia popular, es preferible emplear agua a leche con miel, ya que los lácteos pueden aumentar la mucosidad.
  • Gárgaras con agua salada: Las gárgaras con agua tibia y sal pueden reducir la inflamación en la garganta, aliviar el dolor y eliminar el exceso de mucosidad. Hay que hacerlo varias veces al día para obtener mejores resultados.
  • Remedios herbales: Algunas hierbas, como el orégano, el eucalipto y el jengibre, pueden ser útiles para tratar los síntomas del resfriado. El té de orégano, por ejemplo, tiene propiedades antimicrobianas y antiinflamatorias que ayudan a despejar las vías respiratorias.
  • Evita el alcohol y el tabaco: Estas sustancias debilitan el sistema inmunológico y pueden empeorar los síntomas del resfriado, dificultando la recuperación.
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