
La tecnología puede ser un gran aliado, ya que facilita la gestión de diversas tareas cotidianas, proporcionando comodidad y eficiencia. Sin embargo, el abanico de posibilidades de todo lo que puede ofrecer sigue siendo un mundo por descubrir.
Google Maps es una de las herramientas más utilizadas para encontrar cualquier dirección, descubrir ciudades o redescubrir lugares. Sin embargo, uno de los trucos más desconocidos por parte de los usuarios es el que ofrece esta aplicación, que puede ser un gran aliado para proteger el hogar frente a los ladrones.
Pasos para proteger la casa con Maps
La aplicación Street View permite recorrer a los usuarios las calles de diferentes ciudades de todo el mundo, lo cual es perfecto para explorar lugares antes de visitarlos o para ubicar una localización específica. Sin embargo, esto tiene una parte negativa, pues permite conocer al detalle un sitio —incluidos los hogares—, lo cual puede ser atractivo para planificar un acto delictivo por parte de los ladrones.
Por ello, ante esta posible amenaza, Google Maps presenta una opción: difuminar la casa en Street View. Este proceso es gratuito y muy fácil de hacer. Lo primero es abrir la aplicación de Google Maps en el móvil, activar el Street View y buscar la casa. Una vez dentro, hay que ir a la opción de "notificar un problema", que aparece al hacer clic en los tres puntos de la esquina superior derecha. A continuación, Google Maps solicita rellenar un formulario con algunos datos, como el correo electrónico, y seleccionar la parte de la imagen que se quiere difuminar, así como expresar el motivo. Cuando esté todo listo, hay que enviar el formulario.
Google revisará la solicitud antes de difuminar la imagen de la casa. Tras este proceso, que tarda unos días, se ocultarán los datos del hogar en Google Maps y en Street View.
Otras medidas
Cabe destacar que Google Maps no es la herramienta más segura para proteger el hogar, por lo que es aconsejable adoptar otras medidas, como invertir en sistemas de alerta (cámaras de seguridad, sensores de movimiento, etc.), atender a cualquier actividad sospechosa en el vecindario, evitar publicar en redes sociales imágenes del inmueble —algo muy común durante las vacaciones—, buscar si hay información disponible en Internet sobre el domicilio, aparentar que siempre hay alguien en casa (recoger el correo o encender las luces de la casa), y cerrar la puerta con llave.

