
Un reciente estudio llevado a cabo por investigadores de la Universidad de California en Davis ha arrojado luz sobre la posibilidad de recuperar la salud intestinal en los niños más allá de los primeros días de vida. La investigación concluye que suplementar a los pequeños con Bifidobacterium infantis EVC001 permite restablecer las bacterias beneficiosas.
Los científicos habían alertado previamente de que estas bacterias clave están desapareciendo de los organismos de los niños en países desarrollados como Estados Unidos o en Europa. Ahora, el estudio REMEDI confirma que es posible revertir esta situación interviniendo entre los dos y cuatro meses de edad.
La importancia de este hallazgo radica en que un microbioma sano es fundamental para el desarrollo inmunológico. A diferencia de otros suplementos que simplemente transitan por el cuerpo, la cepa B. infantis tiene la capacidad única de alimentarse de los oligosacáridos de la leche humana, lo que garantiza su permanencia en el intestino.
Durante el ensayo, se probaron distintas cantidades del probiótico. Los resultados fueron contundentes: todas las dosis funcionaron con éxito y las bacterias beneficiosas lograron colonizar el intestino, manteniéndose presentes incluso después de suspender la suplementación a corto plazo.

