El ordenador ya está ensamblado en el laboratorio nacional de Lawrence, en Livermore (California). Capaz de procesar unos 12,3 billones de operaciones por segundo, infinitamente más rápido que un PC, ASCI White es el ordenador número uno en la lista de los 500 superordenadores. Según el gigante informático IBM, para conseguir un ordenador tan potente habría que sumar las capacidades de los tres primeros en la mencionada lista.
El ordenador, que ha costado 110 millones de dólares, ocupa aproximadamente el espacio de dos canchas de baloncesto, pesa 106 toneladas y utiliza 79 kilómetros de cables, que están enterrados bajo el suelo y tiene una memoria de 4.000 gigabytes.
Los superordenadores están construidos normalmente a partir de la unión de cientos de procesadores, y se utilizan para tareas que requieren gran potencia, como las predicciones atmosféricas o la investigación genética. En el caso de ASCI White, el Departamento de Energía planea utilizarlo para simular explosiones con armas nucleares y para estudiar los efectos del paso del tiempo en estas armas, sin necesidad de recurrir a explosiones reales.
ASCI White es el más potente, hasta la fecha, de la serie de procesadores encargados a los fabricantes informáticos por el Departamento de Energía de Estados Unidos para hacer simulaciones de armas nucleares. De hecho, las siglas ASCI responden al nombre del programa del que proceden los fondos, la "Iniciativa Estratégica para la Computación Acelerada", que proporciona subvenciones para que los fabricantes informáticos construyan superordenadores a partir de componentes informáticos ordinarios.
ASCI, por ejemplo, utiliza 8.192 procesadores IBM Power 3II, un modelo de procesador comercial (lo que significa que no está hecho a la medida, sino que es estándar). Otras compañías de alta tecnología también han participado en el proyecto ASCI, como SGI, por ejemplo, que construyó un ordenador llamado Blue Mountain en el laboratorio de Los Alamos, en Nuevo México. El fabricante de procesadores Intel se hizo cargo de Asci Red en el laboratorio de Sandía, en Alburquerque (Nuevo México).
Para transportarlo desde Nueva York al laboratorio de Lawrence, en California, propiedad del Departamento de Energía del Gobierno y operado por la Universidad de California, se utilizaron 28 camiones.
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El ordenador, que ha costado 110 millones de dólares, ocupa aproximadamente el espacio de dos canchas de baloncesto, pesa 106 toneladas y utiliza 79 kilómetros de cables, que están enterrados bajo el suelo y tiene una memoria de 4.000 gigabytes.
Los superordenadores están construidos normalmente a partir de la unión de cientos de procesadores, y se utilizan para tareas que requieren gran potencia, como las predicciones atmosféricas o la investigación genética. En el caso de ASCI White, el Departamento de Energía planea utilizarlo para simular explosiones con armas nucleares y para estudiar los efectos del paso del tiempo en estas armas, sin necesidad de recurrir a explosiones reales.
ASCI White es el más potente, hasta la fecha, de la serie de procesadores encargados a los fabricantes informáticos por el Departamento de Energía de Estados Unidos para hacer simulaciones de armas nucleares. De hecho, las siglas ASCI responden al nombre del programa del que proceden los fondos, la "Iniciativa Estratégica para la Computación Acelerada", que proporciona subvenciones para que los fabricantes informáticos construyan superordenadores a partir de componentes informáticos ordinarios.
ASCI, por ejemplo, utiliza 8.192 procesadores IBM Power 3II, un modelo de procesador comercial (lo que significa que no está hecho a la medida, sino que es estándar). Otras compañías de alta tecnología también han participado en el proyecto ASCI, como SGI, por ejemplo, que construyó un ordenador llamado Blue Mountain en el laboratorio de Los Alamos, en Nuevo México. El fabricante de procesadores Intel se hizo cargo de Asci Red en el laboratorio de Sandía, en Alburquerque (Nuevo México).
Para transportarlo desde Nueva York al laboratorio de Lawrence, en California, propiedad del Departamento de Energía del Gobierno y operado por la Universidad de California, se utilizaron 28 camiones.
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