( LD ) El proceso que inició la Unión Europea contra el modelo español de Farmacia, en forma de dictamen motivado, sigue aún abierto y con las espadas en alto. Nada está decidido. Y por ello, el colectivo farmacéutico continúa con su labor de hacer ver que lo que persigue el comisario de Servicios y del Mercado Interior, Charles McCreevy, no es otra cosa que echar por tierra un modelo que funciona correctamente y al servicio de los ciudadanos.
Sobre el Reino de España pesa, desde junio de 2006, un dictamen motivado, a través del cual Bruselas pretende modificar la normativa farmacéutica española en materia de planificación territorial, concesión de autorizaciones de oficinas de farmacia y titularidad de las boticas. Al menos España no se encuentra sola. Italia y Austria están pasando por similar situación.
Con el objetivo puesto en la salvaguardia del modelo español, la referencia ante las autoridades españolas y comunitarias ha sido y es el colectivo profesional farmacéutico, léase Consejo General de Colegios Farmacéuticos y la distribución mayorista. Para ello, han sido múltiples sus actuaciones sustentadas en informes, estudios y relaciones institucionales.
