
El famoso relato de Lewis Carroll Alicia en el país de las maravillas da nombre coloquial a la prosopometamorfopsia, (PMO), que no es más que un trastorno visual que provoca distorsiones en la percepción de los rostros humanos. No obstante, se trata de una enfermedad rara y desconcertante, con apenas 75 casos reportados en todo el mundo. Pero, ¿Cuáles son los síntomas? Pues algunas personas ven los objetos deformados, demasiado pequeños o excesivamente grandes, tienen la sensación de que se alejan o son incapaces de percibir el movimiento de las cosas... Esto no son más que alucinaciones visuales transitorias que pueden deberse a lesiones cerebrales, epilepsia, infecciones o migraña, entre otras causas. Hay que tener claro que estos síntomas se han descrito en contexto de migrañas, epilepsia, lesiones cerebrales, infecciones víricas y asociado a fármacos y drogas. Es más frecuente en jóvenes, siendo los niños especialmente susceptibles, también generalmente, su evolución es benigna, con recuperación completa en semanas o meses, sin secuelas, aunque pueden volver a aparecer estos episodios tras un periodo de latencia de años.
No obstante, hay que tener claro que este síndrome no solo se limita a alteraciones en el tamaño de los objetos, sino que las personas afectadas pueden percibir distorsiones en la forma, posición, o distancia de los objetos respecto a ellos mismos, lo que lleva a una desorientación espacial y temporal. Adicionalmente, pueden experimentar una alteración en la percepción del propio cuerpo, viendo partes de él agrandadas o reducidas, lo que añade una capa extra de confusión y desasosiego a su experiencia. Otras ilusiones visuales infrecuentes son palinopsia (imágenes múltiples), acromatopsia, prosopagnosia (incapacidad de reconocer caras), etc. También puede haber distorsión en el sentido del transcurrir del tiempo. Los pacientes son conscientes de la naturaleza ilusoria de sus percepciones y pueden describir su experiencia sin amnesia posterior. Generalmente, este síndrome se presenta de forma parcial, solo con algunas de las alteraciones descritas.
Pero, es importante tener claro que la etiopatogenia del síndrome no está clara. En la mayoría de los casos, la tomografía computarizada, la resonancia magnética (RM) y el electroencefalograma (EEG) son normales. Estudios neurofisiológicos realizados en fase aguda, evidencian en región occipital, patrones alterados del EEG, hipoperfusión mediante tomografía por emisión de fotones simples e hipoactividad mediante RM funcional. También se han observado en región parietal patrones anormales del EEG, hipoperfusión e hiperactividad. No obstante, no está aclarado si dichas alteraciones reflejan el mismo mecanismo patogénico. Pero, ¿Quién puede sufrir el Síndrome de Alicia en el País de las Maravillas? Pues, aunque puede afectar a personas de cualquier edad, suele ser más común en niños, y a menudo, los síntomas tienden a desaparecer con la madurez.
Causas de las alucinaciones visuales
Una lesión en el lóbulo occipital, que puede ser por un ictus, un tumor, una hemorragia o una inflamación en esa área, puede provocar esos fenómenos visuales que reciben la denominación de síndrome de Alicia en el País de las Maravillas. Desde una perspectiva pediátrica, la explicación más frecuente es la etiología infecciosa y, dentro de esta, la mononucleosis infecciosa representa el mayor porcentaje. Por ello, el virus de Epsteis-Barr (VEB) sería el agente patógeno más frecuente, junto con el citomegalovirus (CMV), pero se han descrito otros, como el de varicela zóster, coxsackie o influenza.
La migraña también se ha descrito como causa frecuente y se ha relacionado con la epilepsia, con intoxicaciones por drogas alucinógenas o algunos fármacos, entre los que cabe citar topiramato, montelukast, benzodiazepinas, dextrometorfano, risperidona, oseltamivir y metilefedrina.
¿Cuáles son los síntomas del síndrome de Alicia en el País de las Maravillas?
- Metamorfopsia o alteración de la forma de las cosas. Esta es la manifestación más frecuente, para hacerse una idea, es como ver a través del cristal de una botella, que es curva: se distorsiona todo.
- Macro o microsomatognosia, que consiste en percibir el propio cuerpo o alguna parte de él más grande o más pequeño de lo que realmente es.
- Palinopsia o percepción reiterada de imágenes tras la desaparición del estímulo visual que las originó la imagen se congela y el sujeto la ve multiplicada allí donde va posando su mirada.
- Prosopagnosia, que supone la incapacidad para reconocer caras conocidas, de familiares, amigos o personas famosas.
- Teleopsia o percepción de que las imágenes se van alejando, como si fuesen hacia el fondo de un túnel.
- Micropsia o sensación de ver todo muy pequeño, también conocida como alucinación liliputiense.
- Macropsia, que es lo contrario de micropisa, es decir, ver todo agrandado.
- Peliopsia, que es la impresión de que los objetos se están acercando.
- Polioplía, que consiste en ver múltiples imágenes, como en un caleidoscopio.
- Zoopsia o ver animales (un perro, un gato, insectos, serpientes…).
- Acromatopsia, que es la incapacidad para ver el color.
- Akinetopsia, que hace que quienes la experimentan no puedan percibir el movimiento de los objetos; lo ven todo estático. Ven una cosa en un punto y luego la ven en otro lugar, pero no pueden ver el recorrido que hace.
- Alestesia óptica, que es la pérdida de la visión estereoscópica.
¿Cuánto duran los síntomas del síndrome de Alicia en el país de las maravillas?
La duración de los síntomas tiende a ser breve, desde minutos hasta días; sin embargo, los síntomas también pueden persistir durante años o incluso durar toda la vida. La mayoría de los casos se consideran benignos, en el sentido de que a menudo se puede obtener la remisión completa de los síntomas, a veces de forma espontánea y en otros casos después tratamiento apropiado.