Se prueban cacharros trae en esta ocasión una númera cámara fotográfica que es, sin duda, uno de los mayores objetos de deseo de los fotógrafos y aficionados durante este 2024: la Fujifilm X100VI con la que la firma japonesa ha dado una nueva vuelta de tuerca a uno de sus modelos más exitosos y originales.
Se trata de una cámara de óptica fija, de una estética muy cuidada, tamaño y peso bastante reducidos y una personalidad muy acusada. Entre sus características más destacadas está su visor óptico, aunque también puede usarse con el visor en modo electrónico, su sensor APSC XTrans de quinta generación y 40 MP, una tecnología exclusiva de Fujifilm, y su objetivo de focal fija de 23mm f2.
Se trata de una cámara perfecta para algunos tipos de fotografía como los viajes o la street photo, quizá no para todos los usuarios y desde luego no para todos los usos pero con una acusada personalidad que, junto con su estética y con los excelentes resultado que proporciona se ha convertido en un éxito tan notable de ventas como para que, por el momento, Fujifilm no sea capaz de fabricar todas la que demanda el mercado.
Nuestra prueba ha incluido varias semanas de uso en situaciones completamente reales, con imágenes tomadas en Madrid y en Ávila de las que os ofrecemos una completa muestra, también os enseñamos los controles más importantes de la cámara, explicamos sus características proncipales y os contamos qué es lo que más nos ha gustado de ella –sobre todo destaca por su calidad de imagen y su estética– y qué cosas pensamos que deberían mejorarse en una próxima generación que, dado el éxito que ha tenido esta Fujifilm X100VI y el que tuvieron sus antecesoras, estamos seguros de que llegará a su debido momento.