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Pedro de Tena

Los boquetes de la confianza nacional en la democracia

No estarán todos los factores que están contribuyendo al deterioro de la confianza en la democracia como mejor fórmula de gobierno civilizado, pero los que están lo son.

Madrid_0194Palacio de las Cortes, Madrid.El Palacio de las Cortes es el edificio que alberga el Congreso de los Diputados, una de las dos Cámaras de las Cortes Generales, el Parlamento español. Está situado en la Plaza de las Cortes de Madrid, entre la calle Zorrilla y la Carrera de San Jerónimo, a escasa distancia del Paseo del Prado. Es uno de los edificios emblemáticos del Madrid del siglo xix, de estilo neoclásico.La fachada principal recae a la Carrera de san Jerónimo, una de las vías principales de la ciudad de Madrid. Constituye una de las obras maestras del Neoclasicismo en España, a pesar de lo tardío de su construcción -el edificio fue concluido mediado el siglo XIX-, y la obra más conocida de su arquitecto, Narciso Pascual y Colomer.El arquitecto creó una fachada de tipo palacial de reminiscencias renacentistas, en dos pisos, el primero almohadillado y el segundo de ventanales con frontones rectos. Como entrada monumental, dispuso un gran pórtico de seis columnas de estilo corintio que soportan un frontón triangular, decorado por un bajorrelieve representando a España con la Constitución, acompañada a ambos lados por imágenes que idealizan la Fortaleza, la Justicia, el Valor, las Ciencias, la Armonía, las Bellas Artes, la Agricultura, el Comercio, los Ríos, la Abundancia y la Paz, obra maestra del escultor Ponciano Ponzano. El pórtico, de fuerte influjo clasicista, protege las puertas de bronce que dan acceso al edificio y que solo se utilizan cuando el rey realiza la solemne apertura de sesiones del Congreso.Delante del cuerpo central se abre una monumental escalera, flanqueada por los elementos más característicos e icónicos del edificio: dos monumentales leones, obra de Ponciano Ponzano, fundidos en 1866, según reza una inscripción al pie de las esculturas, con los cañones capturados al enemigo en la Guerra de África de 1860. La cultura popular los ha nombrado como Daoíz y Velarde, en honor de los dos capitanes insurrectos muertos durante el levantamiento del dos de mayo.The Palace of the Cortes is the building that houses the Congress of Deputies, one of the two Chambers of the Cortes Generales, the Spanish Parliament. It is located in the Plaza de las Cortes in Madrid, between Zorrilla street and Carrera de San Jerónimo, a short distance from Paseo del Prado. It is one of the emblematic buildings of nineteenth-century Madrid, neoclassical style.The main facade falls to the Carrera de San Jerónimo, one of the main thoroughfares of the city of Madrid. It is one of the masterpieces of Neoclassicism in Spain, despite the late construction - the building was completed in the middle of the 19th century - and the best-known work of its architect, Narcissus Pascual and Colomer.The architect created a facade of palacial type of Renaissance reminiscences, in two floors, the first cushioning and the second one of windows with straight pediments. As a monumental entrance, it arranged a large portico of six columns of Corinthian style that support a triangular pediment, decorated by a bas-relief representing Spain with the Constitution, accompanied on both sides by images that idealize the Fortress, Justice, Valor, Sciences , Harmony, Fine Arts, Agriculture, Commerce, Rivers, Abundance and Peace, masterpiece of the sculptor Ponciano Ponzano. The portico, of strong classic influence, protects the bronze doors that give access to the building and that only they are used when the king realizes the solemn opening of sessions of the Congress. The usual entrance is located on one side of the building, on Floridablanca street, closed to traffic and converted into an access lot.In front of the central body is a monumental staircase, flanked by the most characteristic and iconic elements of the building: two monumental lions, by Ponciano Ponzano, cast in 1866, according to an inscription at the foot of the sculptures, with the cannons captured from the enemy In the African War of 1860. Popular culture has named them Daoíz and Velarde, in honor of the two insurgent captains killed during the May 2 uprising. | Flickr/CC/Joanbrebo

¿De qué puede llenarse un cántaro que pese menos que el cántaro? Viejo acertijo andaluz con el que se desconcertaba a los niños, y no tan niños, desde siempre. La respuesta es: "De boquetes". Lo mismo pasa con la confianza en la democracia. Si la llenas de boquetes, de agujeros, por ellos se va el respeto a un modo de convivir aceptado y el peso de la nación que lo sustenta disminuye hasta advertir que su propia existencia está en peligro.

La confianza es un sutil e invisible elemento primordial de la convivencia, un intangible que mueve montañas o las derruye. La confianza consiste precisamente en poner fe, en disponernos a creer que lo que va a suceder, y cómo va a hacerlo, es lo esperado (prometido) y/o lo acordado (legislado). Cuando se deja de esperar y se menosprecia e incumple lo convenido, se pierde, poco a poco, o aceleradamente, la confianza.

España ha estado desde los años de la Transición entre las naciones que más confianza han depositado en el valor de la democracia como cimiento de la convivencia pacífica. En las últimas décadas, una serie de agujeros, si no nuevos sí muy dañinos, están provocando la desconfianza radical o la confianza ciega, que es la peor desconfianza. El proceso de polarización ideológica, política, moral e incluso sentimental que es, en sí misma, la negación de la conversación y el acuerdo políticos, lo demuestra.

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