"Quino" recibe el premio, unos meses después de que la Universidad de Alcalá de Henares ha nombrado a Joaquín Salvador Lavado, Catedrático Honorífico del Humor. El artista argentino ha pasado a la historia del humor gráfico por plasmar, mejor que nadie, la realidad del mundo en el que vivimos a través de las populares historias de Mafalda.
Quino es mucho más que un dibujante cómico. Es un articulista político, económico, social y cultural. Su gran mérito ha sido conseguir que la gente llore después de haber reído. Un éxito que el dibujante ha cosechado poniendo en práctica uno de sus lemas: “es más importante la idea que el dibujo”.
Joaquín Salvador Lavado nació en Mendoza, Argentina, en 1932. Este descendiente de españoles naturales de Fuengirola, alcanzó fama internacional gracias a la tira cómica de Mafalda. Una peculiar niña creada en 1962 que, además de odiar la sopa, se atormenta con cuestiones más propias de los adultos y que llegó a hacer la competencia al mismísimo Snoopy.
A pesar de la corta historia de Mafalda – se despidió en 1973 tras la publicación de “Siete días ilustrados” y Quino rechazó que un equipo de dibujantes siguiese dando vida a esta niña – este personaje sigue presente en la mente de muchos de sus seguidores. Anónimos y populares, como Umberto Eco que la definió como “una heroína iracunda que rechaza al mundo tal cual como es, reivindicando su derecho a seguir siendo una niña que no quiere hacerse cargo de un universo adulterado por los padres”.
Con el de hoy, Quino sigue aumentado la cantidad de reconocimientos a su trayectoria procedentes de todo el mundo. En 1982 fue elegido por sus colegas “Dibujante del año”, y cuatro años más tarde, y a modo de homenaje, se publicó en los Estados Unidos el primer libro “The world of Quino”.
