L. D. / EFE.
- El cineasta era además maestro del arte floral japonés ikebana y heredero de la escuela Sogetsu de ese género decorativo, fundada por su padre Sofu Teshigahara.
Su carrera cinematográfica se inició en 1953 y en 1964, tras establecer su propia productora, su película “La mujer de arena” inició en Cannes una andadura que le traería numerosos premios y un puesto en la historia del cine japonés y mundial.
Entre los documentales de Teshigahara destaca uno realizado en 1984 sobre la vida de Antoni Gaudí que, según los especialistas, dio origen a un auge sin precedentes en Japón de admiración e interés por la obra del arquitecto español. En 1992 rodó “Basara”, su última película.
Su carrera cinematográfica se inició en 1953 y en 1964, tras establecer su propia productora, su película “La mujer de arena” inició en Cannes una andadura que le traería numerosos premios y un puesto en la historia del cine japonés y mundial.
Entre los documentales de Teshigahara destaca uno realizado en 1984 sobre la vida de Antoni Gaudí que, según los especialistas, dio origen a un auge sin precedentes en Japón de admiración e interés por la obra del arquitecto español. En 1992 rodó “Basara”, su última película.
