L.D. / EFE.-
"Yo no quiero servirme de la literatura como medio -asegura el autor en una entrevista telefónica con Efe- y defiendo el carácter de ficción, de imaginación creativa que tiene; no me interesa lo regional, ni la descripción epidérmica de la realidad, pero Paraguay necesita recuperar los fragmentos rotos de su pasado y recomponerlos como un espejo en el que pueda mirarse".
"Los conjurados de Quilombo del Gran Chaco" es un libro que ha escrito junto con Alejandro Maciel, Omar Prego Gadea y Eric Nepomuceno y que recrea las alternativas del conflicto que enfrentó, entre 1856 y 1870, al Paraguay con la Triple Alianza, constituida por Argentina, Brasil y Uruguay. Una sangrienta contienda que exterminó casi una generación de paraguayos y arrasó pueblos y fortificaciones. El libro se basa en las cartas de sir Richard Burton, cónsul itinerante de su Majestad británica, que fue quien escribió las crónicas del Paraguay.
"La situación actual de Paraguay -indica- todavía es fruto de esta guerra sin piedad hecha a sangre y fuego y cualquier país que hubiese sido devastado totalmente hubiera tardado mucho tiempo en recuperarse, máxime cuando Paraguay es un país aislado de todo y encerrado".
Y una guerra que dejo a Paraguay, un país entonces de dos millones de habitantes en 200.000, en su mayoría mujeres, adolescentes y ancianos.
"La responsabilidad quedó en manos de las mujeres –precisa el autor de “Yo, el supremo”-, lo cual significa que hay que destacar la importancia histórica que tiene la mujer en Paraguay, algo que siempre ha centrado mi obra y que hoy, este país, ya ha olvidado porque somos desgraciadamente una cultura de muy flaca memoria".
Pero el escritor matiza y afirma que, "a pesar de todo, hay que tomar las cosas, no con alegría, pero sí con serenidad para intentar encontrar, incluso, en lo peor, lo poco bueno que pueda haber. Esta es mi filosofía, un poco barata pero a mí me consuela bastante", dice con humildad el principal escritor paraguayo.
Roa Bastos se afincó en Paraguay en 1989, tras la caída del dictador Stroessner y después de 42 años en el exilio.
"Los conjurados de Quilombo del Gran Chaco" es un libro que ha escrito junto con Alejandro Maciel, Omar Prego Gadea y Eric Nepomuceno y que recrea las alternativas del conflicto que enfrentó, entre 1856 y 1870, al Paraguay con la Triple Alianza, constituida por Argentina, Brasil y Uruguay. Una sangrienta contienda que exterminó casi una generación de paraguayos y arrasó pueblos y fortificaciones. El libro se basa en las cartas de sir Richard Burton, cónsul itinerante de su Majestad británica, que fue quien escribió las crónicas del Paraguay.
"La situación actual de Paraguay -indica- todavía es fruto de esta guerra sin piedad hecha a sangre y fuego y cualquier país que hubiese sido devastado totalmente hubiera tardado mucho tiempo en recuperarse, máxime cuando Paraguay es un país aislado de todo y encerrado".
Y una guerra que dejo a Paraguay, un país entonces de dos millones de habitantes en 200.000, en su mayoría mujeres, adolescentes y ancianos.
"La responsabilidad quedó en manos de las mujeres –precisa el autor de “Yo, el supremo”-, lo cual significa que hay que destacar la importancia histórica que tiene la mujer en Paraguay, algo que siempre ha centrado mi obra y que hoy, este país, ya ha olvidado porque somos desgraciadamente una cultura de muy flaca memoria".
Pero el escritor matiza y afirma que, "a pesar de todo, hay que tomar las cosas, no con alegría, pero sí con serenidad para intentar encontrar, incluso, en lo peor, lo poco bueno que pueda haber. Esta es mi filosofía, un poco barata pero a mí me consuela bastante", dice con humildad el principal escritor paraguayo.
Roa Bastos se afincó en Paraguay en 1989, tras la caída del dictador Stroessner y después de 42 años en el exilio.
