Un anodino empleado de banca Raymond (Laurie) cuyo máximo disfrute es aprender a bailar samba decide un día robar el banco y tomar el avión rumbo a Río de Janeiro y encontrar a Orlinda, una bailarina de samba a la que lleva siguiendo el rastro desde Londres. Nada más aterrizar en Río, se topa con Paulo (Santiago Segura), un taxista desaliñado que le ayudará a encontrar a la chica. Pero, después de una noche de pasión, Raymond acabará sin la chica y sin el dinero y tendrá sólo 48 horas para arrebatar a los mafiosos el dinero y la chica, con la ayuda de Paulo.
Santiago Segura declaró este jueves que el director le envió el guión después de haber visto "Torrente" en el festival de Río y él aceptó el papel "sin ninguna duda" por trabajar con Hugh Laurie a quien conocía de películas como "Los amigos de Peter" o "Stuart Little", además de ser un fiel seguidor de la pareja cómica que para televisión formaban Laurie y el actor británico Stephen Fry. Por su parte, Laurie reconoció que no había visto todavía ningún trabajo de Santiago Segura, pero, al navegar por Internet, descubrió que en la red hablaban del actor español como de un tipo con mucho talento.
Hugh Laurie prefiere trabajar en Europa a hacerlo en Hollywood, pues en Estados Unidos se siente, dice, "como en Disneylandia. Está bien para ir y mirar durante un mes, pero yo soy europeo", remata.
Santiago Segura declaró este jueves que el director le envió el guión después de haber visto "Torrente" en el festival de Río y él aceptó el papel "sin ninguna duda" por trabajar con Hugh Laurie a quien conocía de películas como "Los amigos de Peter" o "Stuart Little", además de ser un fiel seguidor de la pareja cómica que para televisión formaban Laurie y el actor británico Stephen Fry. Por su parte, Laurie reconoció que no había visto todavía ningún trabajo de Santiago Segura, pero, al navegar por Internet, descubrió que en la red hablaban del actor español como de un tipo con mucho talento.
Hugh Laurie prefiere trabajar en Europa a hacerlo en Hollywood, pues en Estados Unidos se siente, dice, "como en Disneylandia. Está bien para ir y mirar durante un mes, pero yo soy europeo", remata.
