L. D. / Carlos del Amo (EFE).-
Urbizu se ha puesto detrás de la cámara después de cinco años, tras haber escrito los guiones de "Las aventuras del Capitán Alatriste", "La belleza del diablo" y "La novena puerta", y haber firmado el de "La caja 507" junto a Michel Gaztambide. El título, explicó el director, "hace referencia al número de una caja de seguridad que aparece tras el atraco a una sucursal bancaria y que sirve de detonante para la trama, que se desarrolla en tres días en escenarios de Málaga, Cádiz, Tánger y Madrid, período durante el que las vidas de los protagonistas dan un giro radical".
Con un presupuesto de unos 500 millones de pesetas y con diez semanas de rodaje, "La caja 507" cuenta la historia de Modesto Pardo (Antonio Resines) un hombre sencillo, director de una pequeña sucursal bancaria en la Costa del Sol, que busca justicia a través de la venganza, al descubrir que la muerte de su hija no fue accidental. Para lograrlo se introduce en el mundo de la corrupción y la especulación a través de una banda internacional de mafiosos, para la que Rafael Mazas (José Coronado), un policía ambicioso y corrupto, trabaja.
Mónica (Goya Toledo), la novia de Rafael, le apoyará hasta el último momento, a pesar de la ola de violencia en la que se ven envueltos para salvar sus vidas y conseguir las claves que todos persiguen. La ambición del trío protagonista acarreará consecuencias terribles.
La película, que está en fase de montaje y se estrenará en enero, gira en torno a "los personajes antagónicos de Resines y Coronado, y a sus dos mujeres, Goya y Miriam Montilla, porque si algo está claro es que ellos hacen lo que hacen por ellas, con quienes viven dos historias de amor muy sui generis", asegura Urbizu.
"Resines es un hombre normal –añade– pero se ve estafado y como no tiene nada que perder va a por todas convirtiéndose en el cazador. Coronado es un ex policía, un hombre duro, que se pasa al otro lado, al de la mafia, pero que intenta salvar lo único bueno que le queda en la vida, que es su amor por su mujer, con lo que aprende a temblar y a desesperarse. Ambos personajes intercambian sus papeles".
Urbizu, que ya había colaborado con Antonio Resines en "Todo por la pasta" (1991) y "Como ser infiel y disfrutarlo" (1993), confesó que el personaje de Modesto Pardo lo escribió pensando en él desde el momento en que se puso a trabajar sobre el guión en 1997. El de "Coronado fue tomando poco a poco forma hasta que se transformó en él" y con Goya Toledo tenía ganas de trabajar desde que la vio en "Mararía".
"La caja 507" es un "thriller puro y duro, seco y bastante concentrado, y no es que me quiera especializar en el género, sino que a través de él se puede tratar muy bien la realidad de la Costa del Sol, un lugar que conocí hace tiempo y en el que descubrí que hay una gran concentración de paro y delincuencia, un decorado estupendo para una película así". El filme es, según su autor, "un viaje de ida y vuelta entre la zona del Estrecho y la Costa del Sol, una historia emocional sobre la verdad última y terrible de las cosas, una película sobre la venganza de un hombre vulgar y corriente, y lo que éste pierde y gana para obtenerla".
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Con un presupuesto de unos 500 millones de pesetas y con diez semanas de rodaje, "La caja 507" cuenta la historia de Modesto Pardo (Antonio Resines) un hombre sencillo, director de una pequeña sucursal bancaria en la Costa del Sol, que busca justicia a través de la venganza, al descubrir que la muerte de su hija no fue accidental. Para lograrlo se introduce en el mundo de la corrupción y la especulación a través de una banda internacional de mafiosos, para la que Rafael Mazas (José Coronado), un policía ambicioso y corrupto, trabaja.
Mónica (Goya Toledo), la novia de Rafael, le apoyará hasta el último momento, a pesar de la ola de violencia en la que se ven envueltos para salvar sus vidas y conseguir las claves que todos persiguen. La ambición del trío protagonista acarreará consecuencias terribles.
La película, que está en fase de montaje y se estrenará en enero, gira en torno a "los personajes antagónicos de Resines y Coronado, y a sus dos mujeres, Goya y Miriam Montilla, porque si algo está claro es que ellos hacen lo que hacen por ellas, con quienes viven dos historias de amor muy sui generis", asegura Urbizu.
"Resines es un hombre normal –añade– pero se ve estafado y como no tiene nada que perder va a por todas convirtiéndose en el cazador. Coronado es un ex policía, un hombre duro, que se pasa al otro lado, al de la mafia, pero que intenta salvar lo único bueno que le queda en la vida, que es su amor por su mujer, con lo que aprende a temblar y a desesperarse. Ambos personajes intercambian sus papeles".
Urbizu, que ya había colaborado con Antonio Resines en "Todo por la pasta" (1991) y "Como ser infiel y disfrutarlo" (1993), confesó que el personaje de Modesto Pardo lo escribió pensando en él desde el momento en que se puso a trabajar sobre el guión en 1997. El de "Coronado fue tomando poco a poco forma hasta que se transformó en él" y con Goya Toledo tenía ganas de trabajar desde que la vio en "Mararía".
"La caja 507" es un "thriller puro y duro, seco y bastante concentrado, y no es que me quiera especializar en el género, sino que a través de él se puede tratar muy bien la realidad de la Costa del Sol, un lugar que conocí hace tiempo y en el que descubrí que hay una gran concentración de paro y delincuencia, un decorado estupendo para una película así". El filme es, según su autor, "un viaje de ida y vuelta entre la zona del Estrecho y la Costa del Sol, una historia emocional sobre la verdad última y terrible de las cosas, una película sobre la venganza de un hombre vulgar y corriente, y lo que éste pierde y gana para obtenerla".
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