L. D.-
Un Liberto Rabal visiblemente emocionado recogió en la noche de este lunes el Premio Donostia que tanta ilusión le hacía a su abuelo. El nieto del genial actor, fallecido el pasado mes de agosto, leyó ante el auditorio del Kursaal un discurso de agradecimiento en el que puso voz al “viejo truhán”: “Gracias por un premio tan preciado y profundo”. Liberto Rabal se reconoció incapaz de seguir los “pasos de gigante” de su abuelo, pero prometió honrar su nombre y no olvidarle nunca.
Actores, actrices y directores se dieron cita en una gala conducida por el actor José Coronado y la periodista Edurne Ormazábal. Coronado definió a Rabal como un “truhán, revolucionario, padre de familia, juerguista y gran artista”. Ormazábal recordó que el actor estaba muy emocionado con la perspectiva de recibir el Donostia en reconocimiento a toda su carrera.
Paco Rabal recibió el mejor homenaje que se le puede hacer a un actor: la proyección de sus películas. Por la pantalla del auditorio pudieron verse escenas de “Viridiana” o “Lázaro de Tormes”, pasando por “Así en el cielo como en la tierra”, “La colmena”, o la considerada por muchos como mejor interpretación del actor, “Los Santos Inocentes”.
Carlos Saura, que dirigió a Rabal en “Goya en Burdeos”, señaló que el actor “era un gran artista y una excelente persona”, además de “un árbol lleno de maravillosos frutos”. El realizador recordó la afición de Rabal al flamenco cantando una de sus peteneras preferidas. Carmen Sevilla también tuvo palabras de cariño para el actor, con el que protagonizó “La pícara molinera”. En el homenaje participaron también Ana Belén, Emma Suárez, María Barranco, Terele Pávez o Julieta Martínez.
Actores, actrices y directores se dieron cita en una gala conducida por el actor José Coronado y la periodista Edurne Ormazábal. Coronado definió a Rabal como un “truhán, revolucionario, padre de familia, juerguista y gran artista”. Ormazábal recordó que el actor estaba muy emocionado con la perspectiva de recibir el Donostia en reconocimiento a toda su carrera.
Paco Rabal recibió el mejor homenaje que se le puede hacer a un actor: la proyección de sus películas. Por la pantalla del auditorio pudieron verse escenas de “Viridiana” o “Lázaro de Tormes”, pasando por “Así en el cielo como en la tierra”, “La colmena”, o la considerada por muchos como mejor interpretación del actor, “Los Santos Inocentes”.
Carlos Saura, que dirigió a Rabal en “Goya en Burdeos”, señaló que el actor “era un gran artista y una excelente persona”, además de “un árbol lleno de maravillosos frutos”. El realizador recordó la afición de Rabal al flamenco cantando una de sus peteneras preferidas. Carmen Sevilla también tuvo palabras de cariño para el actor, con el que protagonizó “La pícara molinera”. En el homenaje participaron también Ana Belén, Emma Suárez, María Barranco, Terele Pávez o Julieta Martínez.
