L. D.-
Desconocemos los intereses personales que pueda tener la revista
Interviú
para haber emprendido una campaña de desprestigio contra una de las autoras españolas más reconocidas. Lo que sí queda patente -en el análisis comparativo que incluye el reportaje de la publicación, que hemos transcrito en
Libertad Digital
por su interés informativo- es el sorprendente parecido que existe entre los versos del poemario de Etxebarría
Estación de Infierno
y los libros
Sepulcro en Tarquinia
(Lumen, 1975) y
Poesía: 1967-1980
(Visor, 1982) del leonés Antonio Colinas.
A pesar de las pruebas, Lucía Etxebarría sigue adelante con la demanda con la certeza además, según ha confirmado su abogada, de que Interviú tiene preparados nuevos capítulos de este supuesto caso de plagio literario. La representante legal de la autora asegura que la revista ha emprendido esta campaña “por venganza personal” aprovechándose “del estado de indefensión de los escritores”.
Tras realizar un análisis exhaustivo de ambos poemarios, la abogada de Lucía Etxebarría ha contado hasta doce estrofas donde existen coincidencias, una cantidad a su juicio irrisoria, si se tiene en cuenta que Estación de Infierno tiene más de 1.500 versos. “Las coincidencias formales y verbales, de metáforas, símiles y símbolos son recreados por la autora”, explica la representante, quien añade además que “el haber señalado coincidencias entre varios poemarios no demuestra un plagio, sino lugares comunes de la literatura y la estilística poética, amen de un homenaje explícito al autor”.
Aunque la autora insiste en la teoría de la “intertextualidad” y los homenajes a aquellos poetas a los que admira, no hay que olvidar que a la hora de elaborar la relación de sus escritores favoritos, Lucía Etxebarría olvidó incluir el nombre de Antonio Colinas.
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A pesar de las pruebas, Lucía Etxebarría sigue adelante con la demanda con la certeza además, según ha confirmado su abogada, de que Interviú tiene preparados nuevos capítulos de este supuesto caso de plagio literario. La representante legal de la autora asegura que la revista ha emprendido esta campaña “por venganza personal” aprovechándose “del estado de indefensión de los escritores”.
Tras realizar un análisis exhaustivo de ambos poemarios, la abogada de Lucía Etxebarría ha contado hasta doce estrofas donde existen coincidencias, una cantidad a su juicio irrisoria, si se tiene en cuenta que Estación de Infierno tiene más de 1.500 versos. “Las coincidencias formales y verbales, de metáforas, símiles y símbolos son recreados por la autora”, explica la representante, quien añade además que “el haber señalado coincidencias entre varios poemarios no demuestra un plagio, sino lugares comunes de la literatura y la estilística poética, amen de un homenaje explícito al autor”.
Aunque la autora insiste en la teoría de la “intertextualidad” y los homenajes a aquellos poetas a los que admira, no hay que olvidar que a la hora de elaborar la relación de sus escritores favoritos, Lucía Etxebarría olvidó incluir el nombre de Antonio Colinas.
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