L. D. / EFE.-
Editada en España por Plaza & Janés, "Tan veloz como el deseo" es una parábola sobre la necesidad de la comunicación para vivir en armonía con los demás. La autora, originaria de la Ciudad de México, aseguró que este libro, además de ser un canto a la palabra y a la comunicación, es un homenaje a su padre, quien trabajó toda su vida como telegrafista.
Según explica la autora, "los mayas, que aparecen en el libro, decían que vivíamos en el Universo con una matriz resonante y que si uno logra conectar con el cordón umbilical del Universo recibe automáticamente toda la información". Esto es, a juicio de Esquivel, Internet, "un concepto muy avanzado de lo que es la comunicación, que los mayas ya poseían sin tecnología. Tenían el aparato receptor que todos tenemos y esa es la verdadera comunicación, la buena conexión con el mundo", recalca. Convencida de que la Red es un arma de doble filo "porque podemos recibir muchos correos electrónicos pero no estar nada comunicados, ya que para estar con el otro hay que percibirlo e interpretarlo", Laura Esquivel cree también que para estar en sintonía con los demás se requiere silencio.
"Debemos aislarnos y tomar distancia de esos aparatos que supuestamente" nos conectan, asegura Esquivel, porque "creo que esto no es cierto, cada vez estamos más aislados. Hay personas que navegan ocho horas y sería mejor y más útil que parte de ese tiempo lo dedicasen a la familia, a la persona amada o a cualquier ser humano".
Vestida con una cazadora vaquera en cuya solapa lleva sujeta una chapa con el símbolo de la paz, la autora de "Intimas suculencias" o "Estrellita marinera" asegura que tras el atentado contra Estados Unidos "podía crearse un buen momento para que los dirigentes de todo el mundo se detuviesen y pensasen en el por qué de este aterrador suceso".
"Ahora -continúa- los americanos están muy concienciados y cada vez hay más movimiento pacifistas, espero que este dolor ayude a comprender que no se puede hablar de desarrollo y democracia con millones de gentes que se mueren de hambre en el mundo".
Autodefinida como "globalifóbica total", Laura Esquivel afirma que se necesita "un nuevo orden económico, político y social, una auténtica globalización humana, no económica", concluye. Unas reflexiones que, según anunció hoy, reunirá en un próximo libro de ensayo.
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Según explica la autora, "los mayas, que aparecen en el libro, decían que vivíamos en el Universo con una matriz resonante y que si uno logra conectar con el cordón umbilical del Universo recibe automáticamente toda la información". Esto es, a juicio de Esquivel, Internet, "un concepto muy avanzado de lo que es la comunicación, que los mayas ya poseían sin tecnología. Tenían el aparato receptor que todos tenemos y esa es la verdadera comunicación, la buena conexión con el mundo", recalca. Convencida de que la Red es un arma de doble filo "porque podemos recibir muchos correos electrónicos pero no estar nada comunicados, ya que para estar con el otro hay que percibirlo e interpretarlo", Laura Esquivel cree también que para estar en sintonía con los demás se requiere silencio.
"Debemos aislarnos y tomar distancia de esos aparatos que supuestamente" nos conectan, asegura Esquivel, porque "creo que esto no es cierto, cada vez estamos más aislados. Hay personas que navegan ocho horas y sería mejor y más útil que parte de ese tiempo lo dedicasen a la familia, a la persona amada o a cualquier ser humano".
Vestida con una cazadora vaquera en cuya solapa lleva sujeta una chapa con el símbolo de la paz, la autora de "Intimas suculencias" o "Estrellita marinera" asegura que tras el atentado contra Estados Unidos "podía crearse un buen momento para que los dirigentes de todo el mundo se detuviesen y pensasen en el por qué de este aterrador suceso".
"Ahora -continúa- los americanos están muy concienciados y cada vez hay más movimiento pacifistas, espero que este dolor ayude a comprender que no se puede hablar de desarrollo y democracia con millones de gentes que se mueren de hambre en el mundo".
Autodefinida como "globalifóbica total", Laura Esquivel afirma que se necesita "un nuevo orden económico, político y social, una auténtica globalización humana, no económica", concluye. Unas reflexiones que, según anunció hoy, reunirá en un próximo libro de ensayo.
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