L. D. / EFE.-
La muestra constituye el gran acontecimiento expositivo de la temporada en el Museo de Prado y para ella se ha contado con alrededor de quince obras que se encuentran en la pinacoteca madrileña, como “La Condesa de Chinchón” o “La Duquesa de Abrantes”, así como con otras procedentes de colecciones privadas y de museos de todo el mundo.
Organizada y patrocinada por la Fundación Amigos del Museo del Prado con motivo de la celebración del veinte aniversario de su creación, la exposición permanecerá abierta hasta el próximo mes de enero, y posteriormente, y en versión reducida, se exhibirá en la Washington Gallery.
Francisco Calvo Serraller, comisario de la exposición, ha dividido el recorrido de la misma en cinco grandes apartados: “Intimidades”; “Sucesos, lances, labores y costumbres”; “Alegorías sacras y profanas”; “Retrataos” y “Embrujos y conjuros”. Además de cuadros pertenecientes al Prado como la “Condesa de Chinchón”, la “Duquesa de Abrantes”, “La maja desnuda”, “Josefa Bayeu”, “El columpio”, “El pelele”, “El quitasol”, “La gallina ciega” o “La marquesa de Santa Cruz”, se podrán apreciar un gran número de destacadas obras que habitualmente no están al acceso del público madrileño.
Entre estas se encuentran, por ejemplo, “La merienda” (National Gallery de Londres), “Joven adormecida” (colección particular), “Maja y majo sentados” (Museo Nacional de Estocolmo); “María Teresa de Borbón y Villabriga” (Galería Nacional de Arte de Washington); “Hércules y Onfala” (colección particular) y “Joven con abanico” (Museo del Louvre), entre otras.
Las grandes ausentes
A pesar de la relevancia de la muestra, el Museo del Prado no ha conseguido que todos los grandes retratos femeninos realizados por Francisco de Goya estén en la exposición. La ausencia más notable ha sido la del Retrato de la Duquesa de Alba . Un lienzo que reposa en el Palacio de Liria de Madrid, y que su dueña, Cayetana de Alba, no ha querido ceder.
Esta obra es fundamental en la producción del maestro aragonés. Al parecer, aunque figuraba en la lista inicial de cuadros que iban a formar parte de la exposición, finalmente no se ha contado con él debido a razones técnicas.
Otras dos ausencias que se van a echar en falta son, La Marquesa de Lazán , también perteneciente a la colección de los Alba y la en ocasiones polémica, por aquello de su autoría, Lechera de Burdeos .
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Organizada y patrocinada por la Fundación Amigos del Museo del Prado con motivo de la celebración del veinte aniversario de su creación, la exposición permanecerá abierta hasta el próximo mes de enero, y posteriormente, y en versión reducida, se exhibirá en la Washington Gallery.
Francisco Calvo Serraller, comisario de la exposición, ha dividido el recorrido de la misma en cinco grandes apartados: “Intimidades”; “Sucesos, lances, labores y costumbres”; “Alegorías sacras y profanas”; “Retrataos” y “Embrujos y conjuros”. Además de cuadros pertenecientes al Prado como la “Condesa de Chinchón”, la “Duquesa de Abrantes”, “La maja desnuda”, “Josefa Bayeu”, “El columpio”, “El pelele”, “El quitasol”, “La gallina ciega” o “La marquesa de Santa Cruz”, se podrán apreciar un gran número de destacadas obras que habitualmente no están al acceso del público madrileño.
Entre estas se encuentran, por ejemplo, “La merienda” (National Gallery de Londres), “Joven adormecida” (colección particular), “Maja y majo sentados” (Museo Nacional de Estocolmo); “María Teresa de Borbón y Villabriga” (Galería Nacional de Arte de Washington); “Hércules y Onfala” (colección particular) y “Joven con abanico” (Museo del Louvre), entre otras.
Las grandes ausentes
A pesar de la relevancia de la muestra, el Museo del Prado no ha conseguido que todos los grandes retratos femeninos realizados por Francisco de Goya estén en la exposición. La ausencia más notable ha sido la del Retrato de la Duquesa de Alba . Un lienzo que reposa en el Palacio de Liria de Madrid, y que su dueña, Cayetana de Alba, no ha querido ceder.
Esta obra es fundamental en la producción del maestro aragonés. Al parecer, aunque figuraba en la lista inicial de cuadros que iban a formar parte de la exposición, finalmente no se ha contado con él debido a razones técnicas.
Otras dos ausencias que se van a echar en falta son, La Marquesa de Lazán , también perteneciente a la colección de los Alba y la en ocasiones polémica, por aquello de su autoría, Lechera de Burdeos .
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