L D
Coincidiendo con la celebración mundial del 25 aniversario de la muerte de Andy Warhol, el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía ha decidido rendir su propio homenaje al maestro por antonomasia del pop. Desde este martes y hasta el próximo 29 de abril, en la pinacoteca madrileña podrá visitarse la exposición “Warhol-Basquiat-Clemente. Obras en colaboración”, una muestra que refleja la extraña relación que unió a los tres creadores.
Unas 40 pinturas, la mayoría de ellas óleos y collages de gran formato, forman parte de esta muestra, organizada gracias a la Galería Bischofberger, propietaria de la mayoría de las obras, y a coleccionistas particulares. La mayoría de ellas fueron pintadas entre 1984 y 1985, cuando Nueva York vivía uno de sus momentos culturales más importantes.
En aquellos años, Bruno Bischofberger, el galerista suizo de Andy Warhol, Jean Michael Basquiat y Francisco Clemente propuso a los tres artistas llevar a cabo un proyecto artístico de colaboración sin precedentes en el arte contemporáneo. Bischofberger les animó a que realizasen juntos una serie de cuadros, pensando en los célebres cadáveres exquisitos surrealista.
El resultado fueron un centenar de obras, algunas de ellas de formato monumental o panorámico, de las cuales el Reina Sofía expone ahora unas cuarenta. Algunas de las telas fueron pintadas a cuatro manos por Warhol y Basquiat. En otras, colaboraron los tres pintores. La colaboración entre este trío de artistas dio lugar a una pintura grupal fruto de una inspiración mutua en la que, sin embargo, cada cual logró mantener su estilo personal: Warhol plasma su relación con la publicidad, Basquiat sus figuras-signos y Clemente esboza rostros y cuerpos.
© www.libertaddigital.com 2002
Todos los derechos reservados
!-->
Unas 40 pinturas, la mayoría de ellas óleos y collages de gran formato, forman parte de esta muestra, organizada gracias a la Galería Bischofberger, propietaria de la mayoría de las obras, y a coleccionistas particulares. La mayoría de ellas fueron pintadas entre 1984 y 1985, cuando Nueva York vivía uno de sus momentos culturales más importantes.
En aquellos años, Bruno Bischofberger, el galerista suizo de Andy Warhol, Jean Michael Basquiat y Francisco Clemente propuso a los tres artistas llevar a cabo un proyecto artístico de colaboración sin precedentes en el arte contemporáneo. Bischofberger les animó a que realizasen juntos una serie de cuadros, pensando en los célebres cadáveres exquisitos surrealista.
El resultado fueron un centenar de obras, algunas de ellas de formato monumental o panorámico, de las cuales el Reina Sofía expone ahora unas cuarenta. Algunas de las telas fueron pintadas a cuatro manos por Warhol y Basquiat. En otras, colaboraron los tres pintores. La colaboración entre este trío de artistas dio lugar a una pintura grupal fruto de una inspiración mutua en la que, sin embargo, cada cual logró mantener su estilo personal: Warhol plasma su relación con la publicidad, Basquiat sus figuras-signos y Clemente esboza rostros y cuerpos.
Todos los derechos reservados
!-->
