L D (EFE)
Cuando el artista grabó entre 1814 y 1816 "Tauromaquia", tercera de sus series gráficas, abordó uno de los temas más apasionantes del momento a través de unos grabados en los que plasmó la crueldad de las corridas de toros y en los que aparece implícita la violencia de la fiesta.
Junto a los dibujos preparatorios que se conservan en el Prado desde 1886, la exposición permite contemplar una de las primeras ediciones de la serie, de las que se conservan muy pocas, adquirida recientemente por el Ministerio de Educación y Cultura para completar la colección del museo.
Con la intención de profundizar en los aspectos ideológicos de la serie, en el primer apartado de la exposición las estampas se contextualizan con textos de algunos de los máximos exponentes de la Ilustración, como Jovellanos o Vargas Ponce, que criticaron duramente las corridas de toros.
En el segundo apartado, denominado "El sentido de la Tauromaquia: Crónica y crítica de una fiesta", se plantea una reflexión sobre el sentido que el artista dio a su serie.
Junto a los dibujos preparatorios que se conservan en el Prado desde 1886, la exposición permite contemplar una de las primeras ediciones de la serie, de las que se conservan muy pocas, adquirida recientemente por el Ministerio de Educación y Cultura para completar la colección del museo.
Con la intención de profundizar en los aspectos ideológicos de la serie, en el primer apartado de la exposición las estampas se contextualizan con textos de algunos de los máximos exponentes de la Ilustración, como Jovellanos o Vargas Ponce, que criticaron duramente las corridas de toros.
En el segundo apartado, denominado "El sentido de la Tauromaquia: Crónica y crítica de una fiesta", se plantea una reflexión sobre el sentido que el artista dio a su serie.
