L D (EFE)
El libro, que ha sido traducido al inglés y al alemán y obtuvo el Premio Andalucía de Periodismo, desarma el falso rumor de que Picasso y Málaga, su tierra natal, se habían divorciado. "Picasso contra Málaga", como se encargaron de divulgar durante 40 años las autoridades del franquismo de esa ciudad, es una mentira. El pecado de Picasso, afirmó Gómez ante el auditorio, fue haber sido comunista y antifranquista.
De hecho, "Picasso había manifestado en vida su deseo de que parte de su obra se expusiera en Málaga de forma permanente", según el autor, por lo que Christine Ruiz Picasso, esposa de su hijo Paul, donó a la ciudad la gran colección que heredó del pintor. Esta colección de 300 obras -la mayoría desconocidas- constituyen el corazón del Museo Picasso de Málaga, que abrirá sus puertas el próximo 25 de octubre -día del natalicio del pintor- para "acabar con el estigma de que Málaga y Picasso se odiaban".
En su libro, Gómez hilvana testimonios de Manolo Blasco, primo de Picasso; su nuera Christine; Carmen Giménez, la futura directora del Museo Picasso; el catedrático londinense John Goldin; su sobrino Javier Vilató, y otros familiares y amigos. A través de estos contactos, Gómez reconstruye los primeros años de vida de un genio que "nació casi muerto" -o "azul" como uno de sus períodos artísticos- y que jugaba en la Plaza de la Merced con las palomas, uno de los animales que más representa en sus pinturas.
De hecho, "Picasso había manifestado en vida su deseo de que parte de su obra se expusiera en Málaga de forma permanente", según el autor, por lo que Christine Ruiz Picasso, esposa de su hijo Paul, donó a la ciudad la gran colección que heredó del pintor. Esta colección de 300 obras -la mayoría desconocidas- constituyen el corazón del Museo Picasso de Málaga, que abrirá sus puertas el próximo 25 de octubre -día del natalicio del pintor- para "acabar con el estigma de que Málaga y Picasso se odiaban".
En su libro, Gómez hilvana testimonios de Manolo Blasco, primo de Picasso; su nuera Christine; Carmen Giménez, la futura directora del Museo Picasso; el catedrático londinense John Goldin; su sobrino Javier Vilató, y otros familiares y amigos. A través de estos contactos, Gómez reconstruye los primeros años de vida de un genio que "nació casi muerto" -o "azul" como uno de sus períodos artísticos- y que jugaba en la Plaza de la Merced con las palomas, uno de los animales que más representa en sus pinturas.
