L D (EFE)
Según fuentes de la organización de la 51 Edición del Festival Internacional de Música y Danza de Granada dirigido por Enrique Gaméz, "la actuación de Martín, acompañada por ocho instrumentistas para presentar su último disco, "Querencia", fue suspendida a los tres cuartos de hora debido a la tormenta".
Ambos conciertos comenzaron a las 22.30 horas aunque el constituido por los músicos concertinos de la Filarmónica de Berlín que interpretó Cuartetos de Shostakovich, Schumann y Brahms en el denominado Patio de los Mármoles interrumpió su actuación en el segundo movimiento para trasladarse al Crucero del Hospital Real, actual sede de la Universidad y Biblioteca de Granada.
Uno de los miembros del conjunto de cámara -integrado por Daniel Stabrawa (violín), Christian Stadelmann (violín), Neithard Resa (viola) y Jan Diesselhorstb (violonchelo)- preguntó al público con los brazos elevados en signo de interrogación qué se hacía, y los asistentes se dirigieron a las puertas de entrada del nuevo recinto donde ni la lluvia, ni el calor ni el ruido de los abanicos y programas agitándose disminuyó la intensidad virtuosa de las notas.
Las dos horas de sentimental y magistral interpretación por el cuarteto concluyeron con el bis que arrancaron los aplausos del público y que permitió que sonara una Cavatina de Beethoven, quién es protagonista en los 33 Cursos de Manuel de Falla y en cuya jornada habían participado los componentes de este cuarteto.
Ambos conciertos comenzaron a las 22.30 horas aunque el constituido por los músicos concertinos de la Filarmónica de Berlín que interpretó Cuartetos de Shostakovich, Schumann y Brahms en el denominado Patio de los Mármoles interrumpió su actuación en el segundo movimiento para trasladarse al Crucero del Hospital Real, actual sede de la Universidad y Biblioteca de Granada.
Uno de los miembros del conjunto de cámara -integrado por Daniel Stabrawa (violín), Christian Stadelmann (violín), Neithard Resa (viola) y Jan Diesselhorstb (violonchelo)- preguntó al público con los brazos elevados en signo de interrogación qué se hacía, y los asistentes se dirigieron a las puertas de entrada del nuevo recinto donde ni la lluvia, ni el calor ni el ruido de los abanicos y programas agitándose disminuyó la intensidad virtuosa de las notas.
Las dos horas de sentimental y magistral interpretación por el cuarteto concluyeron con el bis que arrancaron los aplausos del público y que permitió que sonara una Cavatina de Beethoven, quién es protagonista en los 33 Cursos de Manuel de Falla y en cuya jornada habían participado los componentes de este cuarteto.
