L D (EFE)
La iluminación artística, que ha costado algo más de 180.303 euros, fue inaugurada en un acto al que asistieron el consejero de Cultura de la Junta de Extremadura, Francisco Muñoz; el alcalde de Mérida, Pedro Acedo; la presidenta de la Fundación de Estudios Romanos, Carmen Gasset; y autoridades de Endesa y Sevillana.
El gerente de la Fundación Sevillana y miembro del patronato de la Fundación Endesa, Fernando Rubiales, explicó a los periodistas que se han aplicado las más modernas tecnologías en la iluminación del patrimonio, ya que señaló que "son lámparas ahorradoras, de muy larga duración, de intensidad adecuada a la personalidad del edificio y respetuosa con la piedra". "Toda la actuación es reversible, no se ha usado cemento, taladros y se ha diseñado, por ejemplo, un contenedor de lámparas de hierro, similar a los pebeteros de Roma, para los vomitorios y los pasillos", dijo.
El foco de atención de la iluminación artística se ha dirigido hacia el lado anterior de la escena, parte más emblemática y reconocida por el gran público, pero sin olvidar aquellos otros elementos del lugar que lo conforman: la zona posterior de la escena, la fachada del teatro, los vomitorios, la itinera, la diosa Ceres, la casa basílica y el peristilo. La iluminación se ha integrando en lugares que no desluzcan el bello entorno y buscando la temperatura y luminosidad más adecuada para la zona.
El gerente de la Fundación Sevillana y miembro del patronato de la Fundación Endesa, Fernando Rubiales, explicó a los periodistas que se han aplicado las más modernas tecnologías en la iluminación del patrimonio, ya que señaló que "son lámparas ahorradoras, de muy larga duración, de intensidad adecuada a la personalidad del edificio y respetuosa con la piedra". "Toda la actuación es reversible, no se ha usado cemento, taladros y se ha diseñado, por ejemplo, un contenedor de lámparas de hierro, similar a los pebeteros de Roma, para los vomitorios y los pasillos", dijo.
El foco de atención de la iluminación artística se ha dirigido hacia el lado anterior de la escena, parte más emblemática y reconocida por el gran público, pero sin olvidar aquellos otros elementos del lugar que lo conforman: la zona posterior de la escena, la fachada del teatro, los vomitorios, la itinera, la diosa Ceres, la casa basílica y el peristilo. La iluminación se ha integrando en lugares que no desluzcan el bello entorno y buscando la temperatura y luminosidad más adecuada para la zona.
