L D (Agencias)
A partir de esta obra, una de las más relevantes que alberga el Museo del Prado, Aranguren-Gallegos y Gazapo-Lapayese han trazado el itinerario de lo que será Paisajes internos, un proyecto producido por el Ministerio de Asuntos Exteriores y el Ministerio de Fomento.
En este caso, El Jardín de las Delicias se muestra como una obra capaz de superar su dimensión pictórica para adentrarse en un territorio atemporal más allá de la realidad, plagado de inquietantes espacios.
Como los comisarios del pabellón explicaron, el objetivo es hacer aflorar la interioridad de estos arquitectos para hablar de “lo próximo”, tomando como motivo desencadenante el cuadro “El jardín de las delicias” de El Bosco.
En la presentación del proyecto, que cuenta, además, con la colaboración de instituciones públicas y privadas, el arquitecto José González Gallegos explicó que, para dar cuenta de cómo va a ser la arquitectura que está por venir, se propusieron buscar a aquellas personas que la iban a realizar. La decisión se basó en la edad, el talante y la trayectoria: “Después había que situarles ante un tema de investigación que tenía que salir de una provocación por nuestra parte. «El jardín de las delicias» es un referente muy cercano, que tiene una serie de claves que sirven de reflexión para el trabajo que nos proponemos”.
En este caso, El Jardín de las Delicias se muestra como una obra capaz de superar su dimensión pictórica para adentrarse en un territorio atemporal más allá de la realidad, plagado de inquietantes espacios.
Como los comisarios del pabellón explicaron, el objetivo es hacer aflorar la interioridad de estos arquitectos para hablar de “lo próximo”, tomando como motivo desencadenante el cuadro “El jardín de las delicias” de El Bosco.
En la presentación del proyecto, que cuenta, además, con la colaboración de instituciones públicas y privadas, el arquitecto José González Gallegos explicó que, para dar cuenta de cómo va a ser la arquitectura que está por venir, se propusieron buscar a aquellas personas que la iban a realizar. La decisión se basó en la edad, el talante y la trayectoria: “Después había que situarles ante un tema de investigación que tenía que salir de una provocación por nuestra parte. «El jardín de las delicias» es un referente muy cercano, que tiene una serie de claves que sirven de reflexión para el trabajo que nos proponemos”.
