(Libertad Digital)
Los usuarios del Metro de Barcelona tienen un nuevo servicio para amenizar sus trayectos. La editorial Punto de Lectura ha instalado en varias estaciones unas máquinas iguales a las de coca-cola o tabaco, pero que expenden libros. El funcionamiento es sencillo. Se elige un título, se introduce el dinero y se recoge el libro.
De momento cada máquina cuenta con una veintena de títulos que figuran en las listas de libros más vendidos. El precio es bastante asequible; oscila entre los cuatro y los nueve euros. Punto de Lectura estudia instalar estas máquinas en otras ciudades españolas si la iniciativa es bien recibida por los usuarios del Metro de Barcelona.
De momento cada máquina cuenta con una veintena de títulos que figuran en las listas de libros más vendidos. El precio es bastante asequible; oscila entre los cuatro y los nueve euros. Punto de Lectura estudia instalar estas máquinas en otras ciudades españolas si la iniciativa es bien recibida por los usuarios del Metro de Barcelona.
