L D (EFE)
Proyectada fuera de concurso, la película cuenta la historia de un submarino nuclear soviético en 1961, durante la época de la "guerra fría", al que una avería pone en riesgo de provocar un enfrentamiento con Estados Unidos que degenere en una destrucción masiva. Estrenada hace tiempo en Estados Unidos, la cinta no ha obtenido el éxito esperado de recaudación, aspecto que tanto Ford como Neeson calificaron de injusto, dado que Bigelow ha dedicado cinco años de su vida al proyecto. "Mi interés por participar en esta película no era por la recaudación, que no es la medida de un buen film. Si haces las cosas con buena intención, con seriedad, es un error decir que una película no es un éxito", dijo Ford.
Una de las hipótesis mencionadas por la prensa estadounidense para explicar que su nivel de ingresos estuviera por debajo de las expectativas es que en "K-19", basada en una historia real, el célebre actor representa a un oficial de un submarino soviético, mientras que el público le identifica siempre como el "héroe americano". Harrison Ford, a pesar de sus sesenta años, está identificado con películas de acción, con éxitos como las tres partes de las aventuras del explorador Indiana Jones o las del agente de la CIA John Ryan, después de las ya antiguas en la primera entrega de "La guerra de las galaxias" y "Blade runner".
La californiana Kathryn Bigelow, una pintora que se ha pasado al cine en los años 90 y que ya ha realizado varios largometrajes, dirigió esta historia cuyo interés primordial era "contar que el sentimiento de humanidad traspasa cualquier frontera geopolítica". "Se trata de mirar el mundo con ojos diferentes y ver que los soviéticos también podían ser héroes", afirmó Bigelow, que defendió que su película refleja básicamente los hechos reales y que antes del rodaje tanto ella como los dos principales actores se reunieron con varios supervivientes del "K-19", conocido en su época en la URSS como "el fabricante de viudas".
Bigelow confesó no haber tenido problema alguno en rodar con un reparto exclusivo de hombres, y especialmente con Ford y Neeson, dos figuras internacionales que en la cinta mantienen fuertes discrepancias. "Al principio tuve miedo de trabajar con estas dos estrellas, pero ambos han estado estupendos y ayudaron a los jóvenes del reparto", aclaró la realizadora, que defendió que en un Festival como el veneciano se pueda presentar una cinta de estas características, basada en la intriga y la tensión y que responde a los patrones de una gran producción de Hollywood.
Una de las hipótesis mencionadas por la prensa estadounidense para explicar que su nivel de ingresos estuviera por debajo de las expectativas es que en "K-19", basada en una historia real, el célebre actor representa a un oficial de un submarino soviético, mientras que el público le identifica siempre como el "héroe americano". Harrison Ford, a pesar de sus sesenta años, está identificado con películas de acción, con éxitos como las tres partes de las aventuras del explorador Indiana Jones o las del agente de la CIA John Ryan, después de las ya antiguas en la primera entrega de "La guerra de las galaxias" y "Blade runner".
La californiana Kathryn Bigelow, una pintora que se ha pasado al cine en los años 90 y que ya ha realizado varios largometrajes, dirigió esta historia cuyo interés primordial era "contar que el sentimiento de humanidad traspasa cualquier frontera geopolítica". "Se trata de mirar el mundo con ojos diferentes y ver que los soviéticos también podían ser héroes", afirmó Bigelow, que defendió que su película refleja básicamente los hechos reales y que antes del rodaje tanto ella como los dos principales actores se reunieron con varios supervivientes del "K-19", conocido en su época en la URSS como "el fabricante de viudas".
Bigelow confesó no haber tenido problema alguno en rodar con un reparto exclusivo de hombres, y especialmente con Ford y Neeson, dos figuras internacionales que en la cinta mantienen fuertes discrepancias. "Al principio tuve miedo de trabajar con estas dos estrellas, pero ambos han estado estupendos y ayudaron a los jóvenes del reparto", aclaró la realizadora, que defendió que en un Festival como el veneciano se pueda presentar una cinta de estas características, basada en la intriga y la tensión y que responde a los patrones de una gran producción de Hollywood.
