
Si hay un cómic que en los últimos años se ha convertido en un referente dentro y fuera del mundo de los tebeos ese ha sido The Walking Dead. Es indudable que muchísima gente escucha el nombre y directamente lo relaciona, para bien o para mal, con la serie televisiva que fue un auténtico boom cuando salió y que fue perdiendo fuerza con el paso del tiempo porque para muchos, yo me incluyo, todo iba demasiado lento. The Walking Dead llegó a la pequeña pantalla y se volvió universal, pero su origen, como suele ocurrir con grandes obras que llegan al cine o a la televisión, está en las páginas de un libro, en este caso un cómic.
Hablar de The Walking Dead es hablar de su creador, el genio de Richmond, Kentucky, Robert Kirkman, que creó este universo en el que la raza humana está siendo devorada por los zombies con un policía llamado Rick Grimes, que estaba en coma tras ser disparado, despertándose solo en un hospital sin saber qué ha ocurrido en el mundo y dónde está su familia. En la reseña en sí y pese a que mucha gente ya conoce el argumento por la serie televisiva ampliaremos un poco más la historia, pero antes de eso y de desentrañar las claves de este Deluxe, vamos con el apartado técnico de una edición que, sin duda, es la mejor que se ha publicado hasta la fecha.

ECC nos trae este volumen, el primero de nueve, con una encuadernación holandesa, cartoné, contiene The Walking Dead núms. 1-24, The Walking Dead: The Covers, The Walking Dead Script Book núm. 1 USA, guion de Robert Kirkman, dibujo de Charlie Adlard y Tony Moore, 640 páginas, blanco y negro y un precio de 65 euros.
Vamos con la reseña
Obra maestra del género: zombies, relaciones sociales y terror en blanco y negro
Si hay una cosa que destaca en la obra de Robert Kirkman, aparte de ese genuino toque en blanco y negro que le da una gran personalidad a narración y dibujo, es que nos encontramos ante una historia de zombies en la que, por momentos, eso pasa a un segundo plano. Las relaciones personales y el gran desarrollo de los personajes son los grandes puntos a favor de este cómic. The Walking Dead siempre se ha caracterizado por ser una obra humana compleja con diálogos espectaculares y momentos vitales que, más allá de englobarse en un mundo lleno de zombies, convierten a los personajes en parte del círculo más cercano del lector. Traducción: esto no va solo de zombies sino de humanidad, en todos los sentidos que esta palabra conlleva, y Kirkman logra que te sientas parte del grupo, sufras con ellos y llores cuando alguno de los mismos cae en desgracia.


Volviendo al argumento encontramos a Rick, un policía en coma que se despierta en el hospital solo y descubre con horror que el apocalipsis zombies se ha desatado. A partir de ahí y con todas las dudas del mundo sobre lo que ha pasado, Rick buscará a su familia y cuando la encuentre se unirá a un grupo de supervivientes que conforman un grupo diverso con todo tipo de seres humanos y personalidades. Terror, familia, traición, dramas, locura, acción, pequeños momentos de humanidad, tensión, decisiones difíciles, muerte, misterio, liderazgo, enemigos... todo eso está dentro de esta obra de Kirkman que como comento va más allá de los zombies para incluso demostrarnos que en situaciones desesperadas los monstruos no son solo aquellos que comen carne humana. Es, en conclusión, una obra humana dentro de una humanidad asolada por los muertes vivientes.
¿Qué diferencias hay con la serie? Aunque bueno, lo suyo sería decirlo al revés, porque el cómic fue antes que la televisión. Dejemos ese detalle a un lado. Para mí hay una fundamental y es el ritmo narrativo. El cómic es entretenido y con un ritmo alto todo el rato. No baja la intensidad. Va al grano. No hay un momento de respiro y cuando lo hay sabes que al pasar la página te puedes encontrar con un gran viñeta que destrozará la poca calma que los personajes habían logrado encontrar. Incluso cuando los bocadillos de diálogos aumentan considerablemente su tamaño, la calidad de las conversaciones no reduce el ritmo sino que le da más profundidad. Esa diferencia, en mi opinión, hace que el cómic sea muy difícil de dejar de leer mientras que la serie, en muchas temporadas, invitaba al abandono.

En cuanto al dibujo, poco más que decir salvo que estamos ante una obra maestra. En este volumen tenemos a Charlie Adlard y Tony Moore dejando patente que otro de los puntos fuertes de The Walking Dead es precisamente el impacto visual que provoca en el lector. Los escenarios, de todo tipo, son espectaculares y absorbentes. Los personajes y su expresividad en momentos de pánico y alegría son ejemplares. Y el uso del blanco y negro original, aunque haya ediciones en color, es un acierto de principio a fin. Para gustos, los colores, nunca mejor dicho, pero creo que el dramatismo, el terror, la tensión y la fuerza de la narración quedan perfectamente recogidos con ese juego de sombras y luces que el blanco y negro otorga a los que lo eligen. Si me pedís opinión porque no sabéis si esta obra es mejor leerla en blanco y negro o en color... pues no hay color, nunca mejor dicho.

Edición Deluxe en su máxima expresión
Hay ocasiones en las que el término Deluxe para un edición queda exagerado. Se incluyen cuatro detallitos, extras interesantes y poco más, sin embargo, esta edición recibe dicho adjetivo de manera acertada. Aparte del toque clásico y tradicional que nos da la encuadernación holandesa, ECC nos trae una publicación a lo grande, plagada de numerosos extras como guiones y análisis por parte de los autores de cada capítulo. Además, los materiales externos e internos de esta edición son de lo mejor del mercado. Es la edición más grande y con mejor papel (offset) que hay de este cómic.
Os muestro varios ejemplos:


El precio no es barato, para qué vamos a engañarnos. Son 65 euros y un total de nueve volúmenes. Pero no hay mejor edición que esta en el mercado actual y menos de una obra maestra y mítica como es The Walking Dead. Lo bueno cuesta, dicen, y tienen razón.
Conclusión: estamos ante un clásico del mundo de los cómics tanto en guion como en dibujo y ECC aporta la excelencia de una edición Deluxe que merece dicho título. El contenido vale la pena. Su envoltura, más de lo mismo. Nos encontramos ante la mejor edición nunca vista en nuestro país de The Walking Dead. Vale la pena. Disfruten de la lectura.

