
El periodista y novelista Fernando Aramburu ha anunciado su salida de El País, donde ha colaborado en la contraportada desde hace años, aportando una visión crítica y personal sobre la realidad social, cultural y política. En su columna de despedida, el autor explica su decisión como una falta de conexión con el contexto actual y una pérdida de motivación: "La cesta está vacía y a mí me falta energía y estímulo para llenarla", escribió.
El autor recuerda cómo un antiguo profesor lo inspiró a escribir siempre desde su "verdad personal," y asegura que esta sinceridad ha sido una constante en su trabajo. Sin embargo, ahora admite que ha dejado de sentirse en sintonía con el entorno y que sus opiniones ya no encuentran un espacio en esta época: "Poco a poco me he ido convirtiendo en un desplazado de mi época; mis opiniones se asemejan cada vez más a un paraguas abierto en medio del huracán".
En su columna, el escritor también menciona que la decisión de retirarse de El País responde a su "enorme preocupación" por la situación moral de España, que percibe como parte de una "imparable decadencia del continente" europeo. A partir de ahora, señala, se dedicará a su "soledad creativa" y "unos pocos libros doctos," despidiéndose "a la manera de fray Luis y de los hombres que optaron por equiparar la cultura con la conquista de la serenidad". ‘’Era feo marcharse a la francesa. Así pues, gracias al periódico por confiar en mí y a todos suerte y un abrazo’’, concluye así sus últimas líneas.
Sus novelas
Aramburu es conocido por tratar, a través de sus novelas y ensayos, temas como el terrorismo, la familia y las complejidades de la sociedad vasca. Patria (2016), una de sus novelas más famosas y con mayor repercursión, cuenta la historia de dos familias en el Pais Vasco afectadas por el terrorismo de ETA. En Años lentos (2012), ambientada en los 60, también trata la vida de una familia en medio del nacimiento del grupo. Fue galardonada con el Premio Tusquets de Novela.
Con los relatos cortos sobre las secuelas del terrorismo, Los peces de la amargura (2006), el escritor se proclamó con el premio RAE 2008. En su obra más reciente, Hijos de la fábula (2023) presenta una historia sobre dos jóvenes que intentan ser parte de ETA en el momento que la organización declara el fin de sus actividades.