
El español es uno de los idiomas que se caracteriza por tener una gran variedad de dichos, refranes y expresiones populares, los cuales han ido evolucionando a lo largo de los años y los hablantes los utilizan en su día a día. Sin embargo, muchos desconocen el origen de estas frases.
Una de estas expresiones es "no hay tu tía", que se refiere a aquello que no tiene solución o remedio, ya que alguien terco no quiere dar su brazo a torcer, como lo define la Real Academia Española (RAE): "Locución verbal coloquial usada para indicar que es imposible hacer nada para cambiar las cosas". Aunque el uso generalizado de esta expresión se escribe separado —quizás porque se ha pensado que el dicho hace alusión al familiar "tía"—, en realidad, debería escribirse junto, es decir, "no hay tutía". Sin embargo, la RAE ha comunicado que también "se admite la variante ‘no hay tu tía’".
La expresión original y arabismos
La palabra "tutía" deriva de "atutía", un ungüento medicinal de origen árabe que se fabricaba a base de óxido de zinc, un elemento que se utilizaba antiguamente para curar enfermedades, sobre todo oculares. Al tratarse de un medicamento, empezó a popularizarse la expresión "no hay tutía" para describir aquella situación o enfermedad que no tenía cura con el ungüento, por lo que la RAE recalca que el significado original era el de "no haber remedio". De hecho, el término "atutía" estaba recogido en el Diccionario de la lengua castellana de 1770.
Este ejemplo de expresión demuestra la influencia de los arabismos en el idioma español tras la presencia árabe en la Península durante ocho siglos. Por ello, muchas palabras que comienzan con al- o expresiones como "fulano" (de fulān, que se traduce como "persona cualquiera") y "mengano" (de man kān, "quien sea") también proceden del árabe.
Evolución y lenguaje
Cabe destacar que este tipo de expresiones se transmiten oralmente de generación en generación, pero raramente se ven por escrito, lo cual ha provocado que la grafía se haya vuelto errónea con el paso de los años. Además, la RAE ha argumentado que otra de las razones es que "la falta de uso del sustantivo (a)tutía en el español actual ha dado lugar a la interpretación errónea de la expresión en la forma". Esto es un ejemplo de cómo el lenguaje está ligado a la evolución cultural y social de un país, ya que una expresión ligada a la medicina ha pasado a englobar a un familiar para modificar su significado a "no tiene arreglo".