Menú
Juan Manuel González

Crítica de la película 'Air', con Matt Damon y Ben Affleck

Affleck da en la diana con 'Air', la historia de la creación de las famosas zapatillas de Michael Jordan.

Affleck da en la diana con 'Air', la historia de la creación de las famosas zapatillas de Michael Jordan.
Warner

Resulta extraño para un analfabeto del baloncesto y la cultura corporativa en torno a Michael Jordan, Nike y sus dichosas zapatillas ver cómo la película de Ben Affleck coger aire (perdón por la broma) para ascender al Olimpo del buen cine americano de las últimas fechas. En un ejercicio absolutamente coherente con sus inicios en El indomable Will Hunting en calidad de guionistas, actores y, en último término, cineastas, el tándem creativo Damon/Affleck crea en Air una película sobre el valor del trabajo y la inspiración solo que aplicada, ojo, no tanto al mundo de los deportes o la educación como al de los negocios.

En el siglo XXI las grandes gestas americanas no transcurren en el Oeste, ni siquiera son biopics sobre seres humanos al uso. Air es una película sobre la fabricación de un producto, y sus responsables consiguen trasladar toda la nobleza y significado del proceso en un filme absolutamente entretenido y, en efecto, emocionante. Relato sobre la creación de un relato, el de ese lienzo en blanco que en realidad es el "Just do it" de Nike, la película indaga en la búsqueda de un símbolo cultural americano como es el intocable e inabordable Michael Jordan no desde la cancha sino desde la pura y dura cultura corporativa. Y la cosa funciona gracias a la excelente narrativa y ritmo desplegada en el filme, la reconfortante presencia de un reparto carismático (destaquemos a Matt Damon y Jason Bateman) y una serie de decisiones valientes sobre cómo la grandeza americana puede manifestarse también -ocasionalmente- en los pasillos de una empresa.

Valiéndose del humor y de un equipo de actores que nunca ha estado mejor (incluyendo él mismo) Affleck elabora aquí una de sus mejores películas, ahondando en su honesta búsqueda de la "buena película americana" en tiempos de franquicias y productos muy pretenciosos y poco transgresores. Air, película cándida y cómoda como es, transcurre casi íntegramente en una serie de reuniones y despachos pero gracias a su fluidez el espectador casi nunca percibe que estamos ante una obra encerrada en cuatro paredes capaz de coger el toro por los cuernos de la cultura económica del momento.

Paralelamente, y en plena recuperación de los 80, Affleck hace la película más ochentera posible en fondo, forma y sobre todo, espíritu, de las vistas hasta ahora, más allá de la previsible (pero esta vez útil) selección de temas musicales: el optimismo y vitalidad "pese a todo" que desprende la apuesta desesperada de Vaccaro se plasman en algunas de las escenas mejor dialogadas del momento: ver, sin más, la primera reunión de Damon con Viola Davis y sí, el discurso inspirador de éste en plena reunión clave.

Air es una película que admite sin tapujos que construir marca es construir historia (e Historia), que dice que ocasiones las cosas pueden salir bien. Una que decide que el propio deportista que la motiva sea el único que, no es representado por nadie en la película. ¿Conformista? Sin duda ¿Desafiante?. En cierto modo. ¿Brillantemente contada? Definitivamente sí.

Air se estrena en cines españoles el 5 de abril.

Temas

En Cultura

    0
    comentarios