Andrés Arconada habla esta semana de Padre no hay más que uno 4: Campanas de boda, última entrega de la saga familiar dirigida e interpretada por Santiago Segura. "Hay una inquina hacia el cine que hace Santiago Segura, ya le pasó con Torrente y ahora con esta saga familiar y sigo sin entender por qué".
"No se puede ir contra el criterio del público por sistema, el público ha apoyado siempre, tanto en Torrente como en Padre no hay más que uno, siendo además títulos tan taquilleros que salvan la taquilla del cine español, y eso al menos hay que valorarlo". Un cine, por otro lado, "que sólo busca entretener".
El crítico de Libertad Digital y esRadio se pregunta "por qué esta inquina hacia las películas de Santiago Segura y no hacia comedias basura francesas o norteamericanas donde no se saca la mala leche que se saca con Santiago". Arconada añade que "el cine de Santiago Segura no es un cine 5 estrellas ni es para una crítica muy selecta, de acuerdo, pero de ahí al odio que algunos demuestran hacia su cine es injusto".
En esta cuarta entrega la hija mayor anuncia su boda el mismo día que cumple los 18 años, y se va a casar además con el novio "que ya le hemos conocido en otras entregas y es para echarle de comer aparte". En esta nueva entrega "hay confusión, líos, convivencia con suegros, padres, niños... todo ello en una película que va a divertir mucho al público que irá a verla en un mes, julio, en el que él suele estrenar". Un mes que siempre se decía que no era bueno para el cine y que él ha demostrado lo contrario, incluso en plena pandemia".