Colabora

"Mi hermana Elena": el musical de Richard Quine que definió la ambición en el Nueva York de los 50

Antolín de la Torre analiza en esRadio la obra protagonizada por Janet Leigh y Jack Lemmon, un retrato vibrante del Greenwich Village.

Portada de la película 'My sister Eileen'. | IMDb

El cine musical de la década de los 50 encuentra en "Mi hermana Elena" (My Sister Eileen, 1955) una de sus piezas más sofisticadas y dinámicas. Bajo la dirección de Richard Quine —quien ya había participado como actor en la versión de 1942— y con un guion firmado por el propio Quine junto al legendario Blake Edwards, la cinta se aleja de los convencionalismos para ofrecer una mirada vibrante sobre la búsqueda del éxito en la Gran Manzana.

Antolín de la Torre destaca en Kilómetro Cero la naturaleza de esta producción de la Columbia Pictures, que nació como una respuesta al éxito de Wonderful Town en Broadway. La trama sitúa a las hermanas Ruth (Betty Garrett) y Elena Sherwood (Janet Leigh) en un destartalado semisótano de Greenwich Village, un escenario que se convierte en un personaje más de la historia.

El contraste de las Sherwood

El motor de la narración es el contraste radical entre las dos hermanas llegadas de Columbus, Ohio. Según detalla De la Torre, la dinámica entre ambas define el ritmo de la comedia: "Elena es la rubia explosiva que aspira a triunfar en los escenarios, mientras que Ruth representa la timidez y la ambición intelectual de quien desea ser escritora".

Cómo casarse con un millonario: la comedia que salvó a la industria en 1953

Ruth, la mayor, vive bajo la sombra de su propia inseguridad, temiendo quedar soltera y ocultando su talento tras una carta de recomendación para Robert "Bob" Baker (Jack Lemmon), el editor de la revista L'Amour. La interpretación de Betty Garrett dota al personaje de una vulnerabilidad que conecta de inmediato con el espectador, alejándola del cliché de la "hermana fea".

El sello de Blake Edwards y Bob Fosse

Uno de los puntos clave analizados en el programa es la calidad técnica de la cinta. El guion de Blake Edwards ya dejaba entrever la maestría para la comedia de enredo que demostraría años después. A esto se suma una coreografía excepcional: "Contamos con el trabajo de un joven Bob Fosse, que no solo diseña los números musicales, sino que también aparece en la película", recuerda Antolín de la Torre.

La sensualidad que impactó a Hollywood: King Vidor y la leyenda de Duelo al sol

La interacción entre los personajes y el entorno de vecinos excéntricos —desde un atleta profesional hasta artistas hambrientos— dota a la película de una atmósfera única. No es solo un musical de números aislados, sino una comedia de caracteres sobre la identidad, la sororidad y la persistencia en un Nueva York que, aunque idealizado, se siente lleno de vida y oportunidades.

Temas

Ver los comentarios Ocultar los comentarios

Portada

Suscríbete a nuestro boletín diario