Colabora

La verdadera historia de la Cabalgata de Reyes: una tradición nacida en 1885 para los niños pobres

Esta cita, pionera a nivel mundial, surgió para llevar juguetes a los más desfavorecidos y hoy es un espectáculo de masas protegido por el Estado.

Cordon Press

Cada tarde del 5 de enero, España se detiene. Las calles se llenan de carrozas, música y lluvia de caramelos mientras Melchor, Gaspar y Baltasar recorren pueblos y ciudades repartiendo ilusión. La Cabalgata de Reyes parece una costumbre tan antigua como la propia Navidad, pero su origen es mucho más reciente y profundamente ligado a una iniciativa solidaria.

La base religiosa de la cabalgata se encuentra en la Epifanía cristiana, que conmemora la visita de los Reyes Magos al Niño Jesús. Esta celebración se remonta al siglo II, pero durante siglos se limitó a actos litúrgicos y representaciones teatrales dentro de iglesias o plazas. De hecho, no fue hasta el siglo XIX cuando la idea de sacar a los Reyes a la calle, convertidos en protagonistas de un desfile popular, comenzó a tomar forma en España. Y lo hizo en un contexto muy concreto: la necesidad de llevar alegría a los niños más pobres.

Alcoy, 1885: el nacimiento de una tradición

La mayoría de historiadores coinciden en señalar a Alcoy (Alicante) como la cuna de la cabalgata moderna. Todo surgió en el año 1885, cuando la sociedad "El Pan" y el Círculo Católico de Obreros organizaron un pequeño desfile con un objetivo claro: repartir juguetes y dulces a los niños desfavorecidos de la ciudad.

Lo que empezó como un acto humilde y benéfico tuvo un impacto inmediato en la población. La iniciativa se repitió año tras año y fue creciendo hasta consolidarse como un evento organizado, continuo y con identidad propia. Por ello, la Cabalgata de Alcoy está considerada la más antigua del mundo en su formato actual y fue declarada Fiesta de Interés Turístico Nacional.

¿Hubo cabalgatas antes? El debate histórico

Aunque Alcoy ostenta el título más reconocido, otras ciudades también reclaman un papel en el origen de la tradición. Por ejemplo, en Barcelona existen registros de un desfile benéfico en 1855, impulsado por el empresario Miguel Escuder para repartir aguinaldos a niños de instituciones de caridad.

Además, en Granada, a finales del siglo XIX, se realizaban representaciones teatrales sobre la adoración de los Reyes Magos, y en 1912 se organizó una cabalgata con fines solidarios. Sin embargo, estos eventos fueron puntuales, mientras que Alcoy mantuvo la celebración de forma ininterrumpida, lo que la convierte en el referente histórico.

De la caridad al gran espectáculo

Pero estas celebraciones no se quedaron en Alcoy o en momentos puntuales, de hecho, a principios del siglo XX, la idea se extendió por toda España. Por ejemplo, Madrid celebró su primera cabalgata oficial en 1928, aunque ya existían tradiciones populares previas, como salir con cencerros a "avisar" a los Reyes de su llegada.

Con el tiempo, las cabalgatas dejaron de ser iniciativas privadas para convertirse en grandes eventos organizados por ayuntamientos. Carrozas, iluminación, música y toneladas de caramelos transformaron el desfile en un espectáculo de masas, manteniendo intacto su espíritu infantil.

Tradiciones únicas que aún sobreviven

Mucho más que un desfile

Hoy, la Cabalgata de Reyes es un fenómeno cultural, turístico y emocional. Marca el cierre de la Navidad, precede a la noche más esperada por los niños y culmina con el tradicional roscón de Reyes.

Lejos de ser una costumbre ancestral, la cabalgata es un ejemplo de cómo una iniciativa solidaria del siglo XIX logró arraigar en el imaginario colectivo hasta convertirse en uno de los rituales más queridos del calendario español. Un recordatorio anual de que la magia, a veces, nace de los gestos más sencillos.

Temas

Ver los comentarios Ocultar los comentarios

Portada

Suscríbete a nuestro boletín diario