
Ismail Kadaré (Gjirokastra, 1936), escritor clave del siglo XX, uno de los intelectuales más comprometidos de Europa, ha muerto a los 88 años en un hospital de Tirana, su ciudad natal, según ha informado la agencia AFP y su editorial francesa Fayard, que le ha calificado como "uno de los más grandes escritores de este tiempo".
C'est avec une profonde tristesse que nous apprenons le décès d'Ismail Kadaré.
— Fayard (@EditionsFayard) July 1, 2024
Ismail Kadaré est considéré depuis quelques années comme l'un des plus grands écrivains de notre temps. C'est un honneur d'avoir eu le privilège de publier son œuvre.https://t.co/eYUH1sBbqj pic.twitter.com/Ec0VlDNz33
En el año 2009 Kadaré ganó el Premio Príncipe de Asturias de las Letras por "la belleza y el hondo compromiso de su creación literaria" y su "lenguaje cotidiano pero lleno de lirismo" con el que "expresa la pesadumbre de la conciencia". El jurado también destacó su compromiso en la denuncia de "cualquier forma de totalitarismo".
Kadaré publicó más de 80 novelas, obras de teatro, guiones, poesía, ensayos y colecciones de cuentos traducidos a más de 40 idiomas. Destacan El gran invierno, El palacio de los sueños o El general del ejército muerto o El ocaso de los dioses de la estepa. La última es Tres minutos, sobre el misterio de la llamada de Stalin al poeta Boris Pasternak en Moscú en 1934.
Su tema recurrente fue la relación entre literatura y poder, el totalitarismo y sus cómplices, y la represión del régimen comunista de su país. El humor, grotesco, no falta en sus obras, ambientadas en atmósferas asfixiantes, algo entre kafkiano y orwelliano. En El palacio de los sueños (1988), el albanés construye una parábola del despotismo en el que existe la Oficina del dormir y el soñar, controla la vida onírica de los ciudadanos.

Vivió bajo el régimen comunista de Enver Hoxha en 1944. A los diecisiete años ganó un premio de poesía que le valió una plaza en el Instituto Gorki de Moscú, del que fue expulsado en 1961, tras la ruptura de relaciones entre el país balcánico y la URSS. En el instituto moscovita escribió El general del ejército muerto, que alcanzó un enorme éxito en Francia. Se incorporó, forzado por el régimen, al Parlamento albanés entre 1970 y 1982. En los años 90 se exilió a Francia.
Muy conocida es su frase "La literatura me llevó a la libertad, no al revés" o "bajo el miedo no se puede crear nada". Contaba en una entrevista, "He escrito en tiranía 30 años y otros 22 en plena libertad y no hay grandes diferencias en mi obra. La pregunta sería si hay que poner a los escritores en prisión para que escriban mejor...".
En 2005 recibió el Premio Booker Internacional, eterno candidato al Nobel de Literatura, era miembro de la Academia de las Ciencias Morales y Políticas de París, de la Academia de las Artes de Berlín y Oficial de la Legión de Honor francesa.