
Es toda una leyenda del rock en Gran Bretaña, su país; también en Norteamérica, donde también ejerció su carrera musical y puede decirse que en muchos otros países donde, como vocalista del grupo mítico Génesis y luego en solitario, dejó la impronta de su enorme talento. Además de cantar, de componer, producir discos para gente tan importante como Eric Clapton, entre otras estrellas del género, electrizaba a la audiencia cuando tocaba la batería.
Desgraciadamente, ya no puede desarrollar esas facultades. Pasa buena parte del día en la cama o en una silla de ruedas. Es una pena saber esto así, de quien tanta gloria ha dado a la cultura del rock and roll y al pop-rock.
Tocar la batería, la causa de sus males
Philip David Charles Collins, nacido en Londres hace setenta y cinco años, cumplidos el reciente 30 de enero, contaba veinte cuando cierto día leyó un anuncio en el periódico: buscaban a un batería. Se presentó, hizo unas pruebas y lo admitieron. Así, de repente, pasó a formar parte, desde aquel 1971, de la legendaria banda Génesis, donde el líder era Peter Gabriel, tipo un tanto prepotente.
Phil se adaptó al estilo del grupo, en el que resaltaba la voz del mencionado Peter, al que cuando decidió dejar el conjunto pasó a sustituirlo también como vocalista. En su biografía consta que en sus primeros tiempos alternaba haciendo doblete con el grupo de jazz-rock Brand X. Lo que estaba claro es que Phil Collins fue siempre muy eficiente y hasta se prestaba para hacer coros. Y a ser músico de sesión: es decir, tocando para otros en grabaciones.
Tocando la batería sin descanso durante más de cincuenta años tenía un precio. Lo contaba así en 2009: "Mis vértebras han estado aplastando mi médula espinal debido a la posición en la que yo tocaba la batería. Ahora ni siquiera puedo sostener la baqueta sin que sufra horrendos dolores".
En su intento de superar esas dificultades, Phil Collins recurrió a pegarse las baquetas a las manos con cinta adhesiva, para intentar tocar la batería. Misión imposible.
Tuvo en 2015 que someterse a la cirugía. Pero sin suerte. Cinco veces fue operado de las rodillas.
Dolencias renales y operado de la cadera
Por sus excesos con la batería, comenzó a padecer el "síndrome del pie caído": daño en los nervios de la columna que afectan a la movilidad de sus manos, limitaciones para caminar, además de acusar problemas en las rodillas y la espalda. Si eso fuera poco, padece diabetes y pérdida de audición. En resumidas cuentas, y según este parte médico: si ha de dar unos simples pasitos, ha de apoyarse en un bastón. Lo habitual es que vaya en silla de ruedas. Precisa de ayuda durante todo el día. Veinticuatro horas con una enfermera cuidándolo. Suponemos que dispondrá de alguna sustituta, porque si en algún momento ella se distrae y él quiere valerse por sí solo, podría caerse y sufrir una posible fractura. Con muletas, se cansa mucho.
Su retirada y la de Génesis
En 2022, la banda Génesis hizo una gira por Estados Unidos; Phil Collins no quiso perdérsela, aunque tuvo que tocar la batería sentado. Su hijo Nic le sustituía en esas situaciones cuando ya no podía más.
Para la BBC inglesa, Phil Collins se ha manifestado abiertamente no hace mucho, contando todas esas circunstancias en un documental, que han malogrado el final de su carrera. Muchos admiradores suyos desconocían su estado de salud y las verdaderas razones por las que hubo de retirarse.
Cuando le diagnosticaron todos esos achaques, Phil Collins cometió un error del que se ha arrepentido hace dos años: caer en la bebida. Ya no ha recurrido más al alcohol.
Había aguantado sus dolores mucho tiempo, desde que en 2000 le detectaron sus males. Le estuvo dando vueltas a la cabeza. No se le ha olvidado la maldita fecha en la que tuvo que anunciar su retirada: el 26 de marzo de 2022. Esa noche, el O2 Arena de Londres estaba a reventar. Phil Collins, en silla de ruedas, como pudo, se aferró a su batería e interpretó lo mejor de su repertorio. Su banda, la legendaria Génesis, también quiso despedirse del público en tan emotiva ocasión.
Las lágrimas surcaron sus mejillas entre ensordecedores aplausos. Un genio se iba de la música. También hizo sus pinitos como actor, en películas como 'Buster: el robo del siglo', 'Hook' y en un cameo en la serie 'Corrupción en Miami'.
En cuanto a su vida íntima, ha tenido tres esposas: la primera, Andrea Bertorelli (1975-1980), que le dio dos hijos; con la segunda, Jill Tavelman (1984-1996), tuvo una hija; y con Orianne Cevey (1999-2008), dos hijos, que hacían un total de cinco con las tres. Con esta última mujer se separó, hubo reconciliación, pero finalmente rompieron para siempre.
En el trance de uno de esos divorcios compuso 'In the Air Tonight', tal vez su mejor creación, donde contaba sus cuitas. La segunda de sus mejores composiciones podría ser 'Another Day in Paradise', de 1989, donde abordó temas sociales y humanitarios.
Con sus recién estrenados setenta y cinco años, Phil Collins ve los días apagarse entre melancólicos recuerdos.

