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Marruecos auxilia a la flota de barcos fantasma rusos en el Estrecho mientras España envía a Salvamento Marítimo a mirar

El petrolero sancionado Chariot Tide, cargado con crudo ruso, quedó a la deriva en una de las rutas marítimas más transitadas del mundo.

Mohamed VI, rey absolutista de Marruecos. | Archivo

El Estrecho de Gibraltar es un punto de tránsito clave para la navegación internacional. Lo es también para la flota fantasma rusa que mueve el petróleo tratando de evitar por todos los medios las sanciones que le han impuesto la Unión Europea y el Reino Unido –así como Estados Unidos y otros países occidentales– por la guerra de Ucrania. Y en este es donde se ha producido un aparatoso incidente durante los últimos días.

El buque protagonista del mismo ha sido el Chariot Tide, un veterano barco que forma parte de esta flota fantasma rusa y que navega con pabellón de Mozambique. Aparece en la lista de barcos sancionados por estas prácticas tanto en la Unión Europea como en el Reino Unido. El mismo quedó a la deriva tras sufrir una avería cuando navegaba con más de 425.000 barriles de productos refinados de origen ruso.

Ante la situación de riesgo, desde la embarcación se pidió ayuda al Gobierno de Marruecos, que activo varios remolcadores para auxiliar al petrolero y hacerse cargo de la maniobra de rescate. Unidades como el VB Spartel, VB Malabata o el Svitzer Al Hoceima intervinieron para asegurar el buque y evitar que quedara sin control en una de las vías marítimas más congestionadas y sensibles del planeta.

El barco no pidió ayuda a España, que como parte de la Unión Europea debería haber apresado la embarcación y haber confiscado la carga. Sin embargo, el Gobierno de Pedro Sánchez envió a Salvamento Marítimo –dependiente del Ministerio de Transportes de Oscar Puente– a la zona para realizar exclusivamente labores de vigilancia. Hasta dos embarcaciones se vieron involucradas en este suceso: el buque Luz de Mar y el remolcador Clara Campoamor.

La operación en el Estrecho hizo saltar también las alarmas de los ecologistas. Ecologistas en Acción de Andalucía alertó del riesgo que suponía la presencia de este tipo de buques frente a la costa andaluza. Denunciaron que los petroleros de la flota fantasma suelen ser barcos antiguos, con mantenimiento deficiente y operados con estructuras opacas, lo que incrementa el peligro de colisiones, varadas o vertidos de consecuencias irreparables para el litoral.

Finalmente, los remolcadores marroquíes lograron concluir con éxito su misión y llevaron a este buque de la flota fantasma rusa hasta el puerto de Tanger Med, al norte del país africano, donde pudo ser reparado con asistencia externa y pudo volver a emprender su marcha para llevar su carga al puerto que haya sido designado para escapar de las sanciones.

Este episodio ha tenido lugar coincidiendo en el tiempo con la reciente misión francesa en la que se ha abordado y desviado un buque de la flota fantasma rusa hacia un puerto galo con el objetivo de investigar su carga. Un hecho que deja una imagen incómoda: Francia actuando contra la flota fantasma rusa, Marruecos apoyando a Moscú delante de España mientras el Gobierno de Pedro Sánchez sólo envía barcos a mirar.

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