Uranga ha dejado abierta la posibilidad "no llegar ni si quiera hasta esa fecha" y ha explicado que la decisión es "correcta e importante para el futuro de la entidad" y que a partir de ahora espera tener la tranquilidad que no ha podido disfrutar en las últimas fechas.
El presidente del club donostiarra se ha mostrado afectado por los malos resultados y la eliminación del equipo en Copa del Rey por el Beasaín, así como por los "insultos recibidos" y ha señalado que esta situación le ha minado la salud, al tiempo que ha negado que la decisión suponga "abandonar el barco".
