L. D. / Agencias.-
Roussel, actualmente alejado del mundo del ciclismo, declaró que el dopaje ha estado presente siempre en el pelotón, y opinó que los responsables ciclistas (Hein Verbruggen, director de la Unión Ciclista Internacional y Jean-Marie Leblanc) no han afrontado sus responsabilidades. "Han preferido hacerse de nuevas o decir que estaban mal informados antes que afrontar su papel de actores. Es una estrategia deplorable, una falta de responsabilidad", declara. Para el ex director de Festina los organizadores del Tour son los únicos que tienen los medios para acabar con el dopaje en el ciclismo.
"La Sociedad Tour de Francia, creada con fines lucrativos, es más fuerte que la UCI, es una institución (...) Durante el proceso Festina, Leblanc dijo que ellos no tenían que ocuparse de la lucha contra el dopaje, y ahora presentan un plan. ¿Qué ha cambiado?", se preguntó el director. Roussel narró cómo introdujo el dopaje en el equipo para evitar que los ciclistas se automedicaran, lo que, según él, podría haber sido más peligroso para ellos. "Algunos corredores (del pelotón) me contaban como en sus equipos tomaban EPO sin dar importancia a las dosis, a los plazos a la forma...", ha dicho.
A pesar de las medidas que se están tomando en el mundo del ciclismo para luchar contra el dopaje, Roussel opinó que hace falta "una auténtica revolución" para acabar con este mundo. "Hay muchos productos aparte de la EPO. Es precisa una colaboración con los laboratorios para establecer un protocolo de detección de los productos que no están todavía en el mercado pero que están en fase de experimentación. Hay que hacer una investigación anticipada", concluyó.
"La Sociedad Tour de Francia, creada con fines lucrativos, es más fuerte que la UCI, es una institución (...) Durante el proceso Festina, Leblanc dijo que ellos no tenían que ocuparse de la lucha contra el dopaje, y ahora presentan un plan. ¿Qué ha cambiado?", se preguntó el director. Roussel narró cómo introdujo el dopaje en el equipo para evitar que los ciclistas se automedicaran, lo que, según él, podría haber sido más peligroso para ellos. "Algunos corredores (del pelotón) me contaban como en sus equipos tomaban EPO sin dar importancia a las dosis, a los plazos a la forma...", ha dicho.
A pesar de las medidas que se están tomando en el mundo del ciclismo para luchar contra el dopaje, Roussel opinó que hace falta "una auténtica revolución" para acabar con este mundo. "Hay muchos productos aparte de la EPO. Es precisa una colaboración con los laboratorios para establecer un protocolo de detección de los productos que no están todavía en el mercado pero que están en fase de experimentación. Hay que hacer una investigación anticipada", concluyó.
