L.D./EFE.-
El triunfo del Deportivo en Oviedo impidió al Real Madrid cantar el alirón en Vallecas, pero al menos el conjunto de Vicente del Bosque obtuvo el triunfo que necesitaba para no abrir la Liga más de la cuenta, aunque para ello sufrió lo indecible y hasta el último minuto.
Los madridistas marcaron en el momento oportuno, pero en el segundo tiempo, cuando disponían de superioridad numérica, fallaron tantas ocasiones que permitieron a su necesitado enemigo soñar con un punto.
La falta de precisión en los remates y las grandes intervenciones de Keller mantuvieron el 0-1 en el marcador, aunque también César, el portero del Real, tuvo sus intervenciones de mérito y hasta el último instante tuvo que estirarse a su izquierda para detener un disparo del brasileño Glaucio. Fue el partido de los guardametas.
Del Bosque había dejado finalmente en el banquillo a Raúl por los problemas víricos de los últimos días, por lo que el brasileño Savio fue el acompañante de Guti en punta, e incluso dio entrada a Celades en la medular junto a Makelele, pero todas las modificaciones que incluía el once madridista no varió el guión previsto.
Era un momento clave, por la cercanía del descanso y porque el Real Madrid, sabedor de la victoria del Deportivo, podría desesperarse por su inoperancia. El lateral zurdo brasileño mandó un misil casi a ras de suelo que no pudo sujetar el meta estadounidense Keller. Guti, hasta entonces nulo y pese al marcaje de De Quintana, estuvo rápido y estableció el 0-1.
El Rayo asimiló el castigo, aunque bien es verdad que confió excesivamente su suerte a que Bolo enganchara algún balón largo, pero unas veces no pudo hacer nada por estar excesivamente solo y otras vio cómo sus escapadas, iniciadas en posición correcta, eran frenadas por la banderola del asistente arbitral.
La pretensión del Rayo se topó con otro jarro de agua fría, en esta ocasión rodeado por la polémica, ya que Helder fue expulsado en el minuto 52 por doble amonestación, la segunda por protestar al colegiado.
El conjunto de Del Bosque lo tenía todo a favor para recuperar el sabor del triunfo después de cinco encuentros sin lograrlo -incluidos los dos del Bayern Múnich- y dar otro paso hacia el vigésimo octavo título liguero.
Con todos los espacios del mundo, el Real Madrid pudo "matar" el encuentro, pero Keller se lo impidió a Guti (m.63), Raúl (m.67), Figo (m.69), y sus intervenciones alimentaron las esperanzas rayistas de buscar al menos un importante punto, pero le faltó fortuna, principalmente en un disparo colocado de Míchel que se estrelló en el larguero de César (m.75) y en un remate cruzado de Bolic que sacó el meta del Real (m.77).
Al final, el Real Madrid obtuvo el triunfo que necesitaba y que le permitirá festejar el título la próxima jornada si gana en el estadio Santiago Bernabéu al Alavés, y el Rayo acumuló una semana más sin ganar en casa y ve el peligro demasiado cerca.
Rayo Vallecano: Keller; Alcázar (Bolic, m.58), Ballesteros, De Quintana, Mingo; Mauro (Poschner, m.81), Helder, Quevedo, Míchel; Luis Cembranos (Glaucio, m.81); y Bolo.
Real Madrid: César; Míchel Salgado, Iván Campo, Karanka (Geremi, m.80), Roberto Carlos; Figo, Celades, Makelele, McManaman (Flavio Conceicao, m.65); Savio (Raúl, m.59) y Guti.
Goles: 0-1, M.39: Guti.
Los madridistas marcaron en el momento oportuno, pero en el segundo tiempo, cuando disponían de superioridad numérica, fallaron tantas ocasiones que permitieron a su necesitado enemigo soñar con un punto.
La falta de precisión en los remates y las grandes intervenciones de Keller mantuvieron el 0-1 en el marcador, aunque también César, el portero del Real, tuvo sus intervenciones de mérito y hasta el último instante tuvo que estirarse a su izquierda para detener un disparo del brasileño Glaucio. Fue el partido de los guardametas.
Del Bosque había dejado finalmente en el banquillo a Raúl por los problemas víricos de los últimos días, por lo que el brasileño Savio fue el acompañante de Guti en punta, e incluso dio entrada a Celades en la medular junto a Makelele, pero todas las modificaciones que incluía el once madridista no varió el guión previsto.
Era un momento clave, por la cercanía del descanso y porque el Real Madrid, sabedor de la victoria del Deportivo, podría desesperarse por su inoperancia. El lateral zurdo brasileño mandó un misil casi a ras de suelo que no pudo sujetar el meta estadounidense Keller. Guti, hasta entonces nulo y pese al marcaje de De Quintana, estuvo rápido y estableció el 0-1.
El Rayo asimiló el castigo, aunque bien es verdad que confió excesivamente su suerte a que Bolo enganchara algún balón largo, pero unas veces no pudo hacer nada por estar excesivamente solo y otras vio cómo sus escapadas, iniciadas en posición correcta, eran frenadas por la banderola del asistente arbitral.
La pretensión del Rayo se topó con otro jarro de agua fría, en esta ocasión rodeado por la polémica, ya que Helder fue expulsado en el minuto 52 por doble amonestación, la segunda por protestar al colegiado.
El conjunto de Del Bosque lo tenía todo a favor para recuperar el sabor del triunfo después de cinco encuentros sin lograrlo -incluidos los dos del Bayern Múnich- y dar otro paso hacia el vigésimo octavo título liguero.
Con todos los espacios del mundo, el Real Madrid pudo "matar" el encuentro, pero Keller se lo impidió a Guti (m.63), Raúl (m.67), Figo (m.69), y sus intervenciones alimentaron las esperanzas rayistas de buscar al menos un importante punto, pero le faltó fortuna, principalmente en un disparo colocado de Míchel que se estrelló en el larguero de César (m.75) y en un remate cruzado de Bolic que sacó el meta del Real (m.77).
Al final, el Real Madrid obtuvo el triunfo que necesitaba y que le permitirá festejar el título la próxima jornada si gana en el estadio Santiago Bernabéu al Alavés, y el Rayo acumuló una semana más sin ganar en casa y ve el peligro demasiado cerca.
Rayo Vallecano: Keller; Alcázar (Bolic, m.58), Ballesteros, De Quintana, Mingo; Mauro (Poschner, m.81), Helder, Quevedo, Míchel; Luis Cembranos (Glaucio, m.81); y Bolo.
Real Madrid: César; Míchel Salgado, Iván Campo, Karanka (Geremi, m.80), Roberto Carlos; Figo, Celades, Makelele, McManaman (Flavio Conceicao, m.65); Savio (Raúl, m.59) y Guti.
Goles: 0-1, M.39: Guti.
