L.D./EFE.-
El cuarto partido se disputará en el mismo escenario del Staples Center de Los Angeles el próximo domingo y los Lakers, que lograron su décimo triunfo consecutivo en lo que va de la fase final del campeonato podrían barrer la tercera serie después de hacerlo con los Trail Blazers de Portland y los Kings de Sacramento.
Los Spurs también sufrieron la humillación como equipo al registrar la marca más baja para un sóló periodo en un partido de la fase final del campeonato de toda la historia con sólo ocho puntos en el cuarto.
O'Neal logró 35 puntos (16 de 23 tiros de campo) y 17 rebotes para ser la fuerza imparable debajo de los aros, mientras que Bryant se convirtió en el máximo encestador con 36 tantos y el jugador que puso el "showtime" para los Lakers.
Bryant consiguió 14 de 27 tiros de campo, incluidos 2 de 4 triples, nueve rebotes, ocho asistencias y un robo de balón en 40 minutos que vio acción.
El pívot de los Lakers dijo que no tenía ninguna duda que era el mejor jugador del mundo y que cada día lo demostraba en el campo, al margen de que le diesen o no los premios individuales.
Al descanso los Lakers se habían ido con la ventaja de 10 puntos (54-44) después que O'Neal logró 20 puntos y Briant lo apoyó con otros 16 para dejar ya establecido que querían mantenerse invictos desde el pasado 1 de abril con 18 triunfos consecutivos.
Los Spurs también sufrieron la humillación como equipo al registrar la marca más baja para un sóló periodo en un partido de la fase final del campeonato de toda la historia con sólo ocho puntos en el cuarto.
O'Neal logró 35 puntos (16 de 23 tiros de campo) y 17 rebotes para ser la fuerza imparable debajo de los aros, mientras que Bryant se convirtió en el máximo encestador con 36 tantos y el jugador que puso el "showtime" para los Lakers.
Bryant consiguió 14 de 27 tiros de campo, incluidos 2 de 4 triples, nueve rebotes, ocho asistencias y un robo de balón en 40 minutos que vio acción.
El pívot de los Lakers dijo que no tenía ninguna duda que era el mejor jugador del mundo y que cada día lo demostraba en el campo, al margen de que le diesen o no los premios individuales.
Al descanso los Lakers se habían ido con la ventaja de 10 puntos (54-44) después que O'Neal logró 20 puntos y Briant lo apoyó con otros 16 para dejar ya establecido que querían mantenerse invictos desde el pasado 1 de abril con 18 triunfos consecutivos.
