L. D. / EFE.-
Según ha explicado Ferrer, Albert Luque conoció personalmente del interés del Barcelona en lograr su contratación la pasada semana a través de una persona del club catalán y en la reunión podría concretarse el interés de cara a su posible fichaje para la próxima temporada.
El delantero barcelonés, de 23 años, tiene un año más de contrato con el Mallorca -club que en caso de no venderlo a final de esta temporada renunciaría a percibir cantidad alguna por su traspaso- y posee una cláusula de rescisión de 3.000 millones de pesetas, aunque el club balear puede pedir al Barça una indemnización por derechos de formación.
Respecto a la situación de Gabri en el Barcelona, Ferrer espera que la reunión sirva para definir posturas y señaló que "hay que empezar a tomar una decisión", después de meses de negociaciones sin alcanzar un acuerdo y de que la directiva barcelonista haya rechazado varias ofertas por el jugador, por el que se han interesado, entre otros, la Fiorentina y el Arsenal.
El centrocampista catalán, a diferencia de sus compañeros Xavi Hernández y Carles Puyol, aún no ha llegado a un acuerdo para su mejora económica tras recibir esta promesa de la directiva el pasado mes de septiembre a su regreso de los Juegos Olímpicos de Sydney. Su cláusula de rescisión es de 4.000 millones para clubes españoles y dobla su valor para equipos extranjeros.
El delantero barcelonés, de 23 años, tiene un año más de contrato con el Mallorca -club que en caso de no venderlo a final de esta temporada renunciaría a percibir cantidad alguna por su traspaso- y posee una cláusula de rescisión de 3.000 millones de pesetas, aunque el club balear puede pedir al Barça una indemnización por derechos de formación.
Respecto a la situación de Gabri en el Barcelona, Ferrer espera que la reunión sirva para definir posturas y señaló que "hay que empezar a tomar una decisión", después de meses de negociaciones sin alcanzar un acuerdo y de que la directiva barcelonista haya rechazado varias ofertas por el jugador, por el que se han interesado, entre otros, la Fiorentina y el Arsenal.
El centrocampista catalán, a diferencia de sus compañeros Xavi Hernández y Carles Puyol, aún no ha llegado a un acuerdo para su mejora económica tras recibir esta promesa de la directiva el pasado mes de septiembre a su regreso de los Juegos Olímpicos de Sydney. Su cláusula de rescisión es de 4.000 millones para clubes españoles y dobla su valor para equipos extranjeros.
