L. D. / Agencias.-
Los primeros compases del partido mostraron un Valencia muy bien posicionado sobre el terreno de juego que arremetía ante un rival, el Peñarol, que no se tomó el partido en broma y que en algunas fases abusó de un juego un tanto brusco.
El mejor juego de los españoles tuvo su recompensa al cuarto de hora de juego, en una falta lanzada desde la banda por Rufete que fue perfectamente cabeceado por Pellegrino a gol.
Los jugadores de Rafa Benítez desplegaron a partir de ese momento su mejor fútbol, abriendo su juego por las bandas donde Rufete y Angulo rompían con facilidad la defensa uruguaya. Sin embargo, la efectividad local cristalizó de nuevo en una jugada a balón parado, en esta ocasión un saque de esquina, en el que Mista convirtió el 2-0, tras tocar en el primer palo Salva, que poco después se retiraría por un golpe en la rodilla.
El paso por los vestuarios no enfrió la maquinaria valencianista. Sin embargo, fueron los charrúas los que consiguieron ver puerta al aprovechar Cedres un error de Albelda en el saque de una falta para fusilar a Cañizares con un cercano y potente disparo.
El mejor juego de los españoles tuvo su recompensa al cuarto de hora de juego, en una falta lanzada desde la banda por Rufete que fue perfectamente cabeceado por Pellegrino a gol.
Los jugadores de Rafa Benítez desplegaron a partir de ese momento su mejor fútbol, abriendo su juego por las bandas donde Rufete y Angulo rompían con facilidad la defensa uruguaya. Sin embargo, la efectividad local cristalizó de nuevo en una jugada a balón parado, en esta ocasión un saque de esquina, en el que Mista convirtió el 2-0, tras tocar en el primer palo Salva, que poco después se retiraría por un golpe en la rodilla.
El paso por los vestuarios no enfrió la maquinaria valencianista. Sin embargo, fueron los charrúas los que consiguieron ver puerta al aprovechar Cedres un error de Albelda en el saque de una falta para fusilar a Cañizares con un cercano y potente disparo.
