L. D. / EFE.-
Santiago Blanco volvió a la escena principal para aportar al iBanesto.com en La Molina la tercera etapa de montaña de otras tantas disputadas con final en alto, en una jornada tranquila para el líder Joseba Beloki (ONCE Eroski) y el resto de los favoritos, que se dedicaron a guardar fuerzas para la jornada reina de este miércoles.
No hubo dos sin tres. En Los Lagos reinó Juan Miguel Mercado, en La Demanda revivió José María Jiménez después de 15 meses de sequía y en La Molina Blanco decidió demostrar que sigue siendo un buen escalador para anotarse su primera victoria en la Vuelta, destacado y como único sobreviviente de una escapada de seis corredores que nació en el kilómetro 45 de carrera. El ciclista de Puerto de Béjar, de 27 años, cubrió el trayecto Sabadell-La Molina en 4h.20.23 y su triunfo es el primero en una gran vuelta por etapas, a pesar de que en sus comienzos llegó a ser considerado por su director, José Miguel Echavarri, un hombre Tour, hasta el punto de asegurar que “el Tour de 2000 será Blanco”.
Beloki guardó el maillot oro en una etapa tranquila, en la que no hubo batalla entre la aristocracia de la general. Kelme no intentó ningún despegue con Sevilla o Botero. Tan solo Roberto Heras lo intentó a falta de 2 kilómetros, pero a esas alturas de la carrera ya no hubo despistes. Beloki, Sevilla y Casero siguen ocupando los lugares del podio. Blanco saltó del puesto 28 al 14.
La etapa comenzó con cierto malestar en el pelotón por las declaraciones del director del Relax Fuenlabrada, José María Pérez, envolviendo al ONCE Eroski y a Abraham Olano en historias de dopaje, un asunto que no había tenido presencia en la Vuelta hasta que Pérez entró a saco en declaraciones a una emisora de radio. Metidos en carretera la etapa empezó con ganas de batalla. El ONCE empezó a trabajar temprano ante los constantes intentos de escapada. El primero con tinte serio formó un grupo de seis corredores en el kilómetro 45, con Toni Tauler y Angel Vicioso del Kelme, Santiago Blanco, el danés Klaus Moller del Maia, y los italianos Dario Cioni del Mapei y Alberto Elli, del Cofidis.
Después de 80 kilómetros de entendimiento y con el pelotón en torno a los 5 minutos, las fuerzas empezaron fallar y los primeros que ceden son Cioni, Elli y Vicioso. Más tarde saltó Santi Blanco, otrora escalador de luminoso futuro, quien decidió intentar coleccionar la tercera victoria del iBanesto.com en montaña. El corredor salmantino arrancó a falta de 40 kilómetros y nadie le volvió a ver. Fue descolgando a sus compañeros de fuga y mantuvo una renta suficiente ante cualquier reacción, que no llegó, del grupo del maillot oro, donde se decidió dejar las hostilidades para la etapa reina de Pal.
La undécima etapa de la Vuelta y la segunda de los Pirineos entre Alp y Pal, de 154,2 kilómetros está señalada como la jornada reina, con dos puertos de segunda categoría, dos de primera y final en alto. El ascenso a Pal será el principal escollo del recorrido, con 10 kilómetros en los que se salvan 700 metros con una pendiente media del 6,7 por ciento. La parte central, con rampas del 8,3, es la más dura del último y definitivo puerto.
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No hubo dos sin tres. En Los Lagos reinó Juan Miguel Mercado, en La Demanda revivió José María Jiménez después de 15 meses de sequía y en La Molina Blanco decidió demostrar que sigue siendo un buen escalador para anotarse su primera victoria en la Vuelta, destacado y como único sobreviviente de una escapada de seis corredores que nació en el kilómetro 45 de carrera. El ciclista de Puerto de Béjar, de 27 años, cubrió el trayecto Sabadell-La Molina en 4h.20.23 y su triunfo es el primero en una gran vuelta por etapas, a pesar de que en sus comienzos llegó a ser considerado por su director, José Miguel Echavarri, un hombre Tour, hasta el punto de asegurar que “el Tour de 2000 será Blanco”.
Beloki guardó el maillot oro en una etapa tranquila, en la que no hubo batalla entre la aristocracia de la general. Kelme no intentó ningún despegue con Sevilla o Botero. Tan solo Roberto Heras lo intentó a falta de 2 kilómetros, pero a esas alturas de la carrera ya no hubo despistes. Beloki, Sevilla y Casero siguen ocupando los lugares del podio. Blanco saltó del puesto 28 al 14.
La etapa comenzó con cierto malestar en el pelotón por las declaraciones del director del Relax Fuenlabrada, José María Pérez, envolviendo al ONCE Eroski y a Abraham Olano en historias de dopaje, un asunto que no había tenido presencia en la Vuelta hasta que Pérez entró a saco en declaraciones a una emisora de radio. Metidos en carretera la etapa empezó con ganas de batalla. El ONCE empezó a trabajar temprano ante los constantes intentos de escapada. El primero con tinte serio formó un grupo de seis corredores en el kilómetro 45, con Toni Tauler y Angel Vicioso del Kelme, Santiago Blanco, el danés Klaus Moller del Maia, y los italianos Dario Cioni del Mapei y Alberto Elli, del Cofidis.
Después de 80 kilómetros de entendimiento y con el pelotón en torno a los 5 minutos, las fuerzas empezaron fallar y los primeros que ceden son Cioni, Elli y Vicioso. Más tarde saltó Santi Blanco, otrora escalador de luminoso futuro, quien decidió intentar coleccionar la tercera victoria del iBanesto.com en montaña. El corredor salmantino arrancó a falta de 40 kilómetros y nadie le volvió a ver. Fue descolgando a sus compañeros de fuga y mantuvo una renta suficiente ante cualquier reacción, que no llegó, del grupo del maillot oro, donde se decidió dejar las hostilidades para la etapa reina de Pal.
La undécima etapa de la Vuelta y la segunda de los Pirineos entre Alp y Pal, de 154,2 kilómetros está señalada como la jornada reina, con dos puertos de segunda categoría, dos de primera y final en alto. El ascenso a Pal será el principal escollo del recorrido, con 10 kilómetros en los que se salvan 700 metros con una pendiente media del 6,7 por ciento. La parte central, con rampas del 8,3, es la más dura del último y definitivo puerto.
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