L. D. / EP.-
De hecho, Alés ya ha dejado constancia en numerosas ocasiones por su poco apego a una poltrona que ha accedido a ocupar ante la crítica situación de las finanzas del Sevilla, terreno éste en el que, junto a sus colaboradores, ha desarrollado una ímproba aunque no siempre exitosa labor, debido al cúmulo de inconvenientes que ha debido afrontar en todo momento.
El ofrecimiento de la empresa Somersen al club en torno a la posible venta de la Ciudad Deportiva y la forma jurídica que ha propuesto dicha compañía para llevar a cabo su proyecto, que implica que los accionistas cedan su participación en la entidad a una asociación de interés económico, han provocado un revuelo en la entidad y en su entorno, lo que hace prever una junta movida.
Esto es así porque dicha oferta ha calado en parte del accionariado del club. De todos modos, el consejo de administración, con el apoyo de la mayor parte de los sevillistas, se niega en rotundo a que la gestión inmobiliaria de los citados terrenos deba afectar a la composición accionarial del Sevilla. Ello no impedirá, que este viernes se aborde esta cuestión en un debate que puede ser intenso.
Sin embargo, la cuestión trascendental, a la que se conecta la anterior, es la deuda actual del club que puede rondar los 7.000 millones de pesetas, muy superior a los 5.500 millones exigibles que arrojó el ejercicio 1999-2000, máxime si se tiene en cuenta que en esta pretemporada no se ha podido vender a un sólo jugador, a diferencia de lo ocurrido el año pasado.
Junto a la aprobación del presupuesto para esta campaña, cabe destacar el cuarto punto del orden del día, en el que se contempla el "restablecimiento del equilibrio patrimonial" de la entidad o lo que es lo mismo, la actualización del valor los bienes patrimoniales del club en función de los parámetros actuales del mercado.
!-->
El ofrecimiento de la empresa Somersen al club en torno a la posible venta de la Ciudad Deportiva y la forma jurídica que ha propuesto dicha compañía para llevar a cabo su proyecto, que implica que los accionistas cedan su participación en la entidad a una asociación de interés económico, han provocado un revuelo en la entidad y en su entorno, lo que hace prever una junta movida.
Esto es así porque dicha oferta ha calado en parte del accionariado del club. De todos modos, el consejo de administración, con el apoyo de la mayor parte de los sevillistas, se niega en rotundo a que la gestión inmobiliaria de los citados terrenos deba afectar a la composición accionarial del Sevilla. Ello no impedirá, que este viernes se aborde esta cuestión en un debate que puede ser intenso.
Sin embargo, la cuestión trascendental, a la que se conecta la anterior, es la deuda actual del club que puede rondar los 7.000 millones de pesetas, muy superior a los 5.500 millones exigibles que arrojó el ejercicio 1999-2000, máxime si se tiene en cuenta que en esta pretemporada no se ha podido vender a un sólo jugador, a diferencia de lo ocurrido el año pasado.
Junto a la aprobación del presupuesto para esta campaña, cabe destacar el cuarto punto del orden del día, en el que se contempla el "restablecimiento del equilibrio patrimonial" de la entidad o lo que es lo mismo, la actualización del valor los bienes patrimoniales del club en función de los parámetros actuales del mercado.
!-->
