L. D.-
Richard Burns nació el 17 de enero de 1971 en la localidad inglesa de Reading, aunque, por motivos fiscales, tiene fijada su residencia en Andorra. Está soltero y tiene novia, Zoe, a la que pocos días antes del Rally de Gran Bretaña le hizo conocer el miedo al sufrir junto a ella un accidente mientras se entrenaba para la última carrera del año.
Disputó su primer rally en 1990 y debutó en el Mundial en 1990. Sus aficiones, aparte del automovilismo, son montar en moto y en bicicleta y escuchar música. Posse su propia página en Internet: www.richardburns.com . Richard Burns tomó contacto con ele para obtener el permiso de conducir. Por aquel entonces, y cuando apenas llegaba a los pedales, se dedicaba a exprimir en los caminos cercanos a su residencia familiar el Triumph 2000 de su padre.
Vista su afición y sus especiales dotes para este deporte su padre le inscribió, a los 15 años, en una escuela de conducción de Gales, en donde convenció a sus instructores de su natural pericia. Y empezó a tomarse en serio la posibilidad de convertirse algún día en profesional de las carreras. Empezó a participar en diferentes rallys hasta que conoció a David Williams, un empresario aficionado a los rallys que se fijó en su talento y decidió ser su mecenas. En 1989 le ofreció la posibilidad de disputar al año siguiente el Peugeot Challenge . Con un Peugeot 205 GTi, Burns no defraudó a Williams y al primer intento ganó la competición, y repitió éxito al año siguiente, ya con su compatriota Robert Reid como copiloto.
Con una competitividad ya demostrada, Williams le abrió la puertas del Nacional británico dentro del Grupo N -coches de serie-. Al volante de un coche más potente, un Subaru Legacy, y con 21 años, Richard Bruns se llevó el certamen con total autoridad. El idilio de Burns con el triunfo hizo que el equipo Prodrive , el que hace competir a Subaru en el Mundial, se encaprichara con él. En 1993 le fichó para disputar en Campeonato Británico y el inglés les entregó en bandeja victorias en Escocia, Gales y la Isla de Man para ganar el campeonato. Ese año, en su primer salida al extranjero, ganó además el Rally de Tailandia.
Las dos siguientes campañas le sirvieron para foguearse con el nuevo Subaru Impreza en diversas pruebas del Campeonato del Mundo. El trabajo del inglés le llevó a que los responsables de Mitsibishi pujaran por hacerse con sus servicios, algo que lograron en 1996 para ser el compañero del finlandés Tommi Makinen. En su primera campaña con Mitsubishi logró el subcampeonato en el campeonato de Asia-Pacífico y al año siguiente terminó séptimo en el Mundial, resultado que le permitió afrontar en 1998 su primer Campeonato del Mundo completo. Burns no desaprovechó la oportunidad y ganó en el duro Safari de Kenia -su primera victoria- y en el Rally de Gran Bretaña para ser sexto en el campeonato.
El hijo pródigo regresó a Subaru en 1999. Tras un flojo comienzo de temporada, Burns remontó en la segunda mitad del certamen y alcanzó el subcampeonato. En el 2000 también acabó segundo en el Mundial. En 1999, con victorias en el Acrópolis, Australia y Gran Bretaña, y 2000, con triunfos en el Safari, Portugal, Argentina y Gran Bretaña, Burns se convirtió en el número uno británico, por delante de su gran rival, el escocés Colin McRae, honor que confirmó a lo grande este año al proclamarse campeón mundial en una temporada en la que ha solo ha ganado una prueba (Nueva Zelanda) y en la que protagonizó una remontada en la segunda mitad del certamen. En total, el inglés ha disputado 77 rallys del Mundial y ha logrado 10 victorias. Desde hoy es además el segundo británico que se proclama campeón del mundo (McRae lo hizo en 1995) y ya piensa en su futuro.
El año que viene cambia de equipo y defenderá los intereses de la marca francesa Peugeot, campeona del mundo de marca por segundo año consecutivo y en la que tendrá como compañeros a los dos primeros clasificados en las carreteras de tierra de Gales (los finlandeses Marcus Gronholm y Harri Rovanpera) y al francés Gilles Panizzi.
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Disputó su primer rally en 1990 y debutó en el Mundial en 1990. Sus aficiones, aparte del automovilismo, son montar en moto y en bicicleta y escuchar música. Posse su propia página en Internet: www.richardburns.com . Richard Burns tomó contacto con ele para obtener el permiso de conducir. Por aquel entonces, y cuando apenas llegaba a los pedales, se dedicaba a exprimir en los caminos cercanos a su residencia familiar el Triumph 2000 de su padre.
Vista su afición y sus especiales dotes para este deporte su padre le inscribió, a los 15 años, en una escuela de conducción de Gales, en donde convenció a sus instructores de su natural pericia. Y empezó a tomarse en serio la posibilidad de convertirse algún día en profesional de las carreras. Empezó a participar en diferentes rallys hasta que conoció a David Williams, un empresario aficionado a los rallys que se fijó en su talento y decidió ser su mecenas. En 1989 le ofreció la posibilidad de disputar al año siguiente el Peugeot Challenge . Con un Peugeot 205 GTi, Burns no defraudó a Williams y al primer intento ganó la competición, y repitió éxito al año siguiente, ya con su compatriota Robert Reid como copiloto.
Con una competitividad ya demostrada, Williams le abrió la puertas del Nacional británico dentro del Grupo N -coches de serie-. Al volante de un coche más potente, un Subaru Legacy, y con 21 años, Richard Bruns se llevó el certamen con total autoridad. El idilio de Burns con el triunfo hizo que el equipo Prodrive , el que hace competir a Subaru en el Mundial, se encaprichara con él. En 1993 le fichó para disputar en Campeonato Británico y el inglés les entregó en bandeja victorias en Escocia, Gales y la Isla de Man para ganar el campeonato. Ese año, en su primer salida al extranjero, ganó además el Rally de Tailandia.
Las dos siguientes campañas le sirvieron para foguearse con el nuevo Subaru Impreza en diversas pruebas del Campeonato del Mundo. El trabajo del inglés le llevó a que los responsables de Mitsibishi pujaran por hacerse con sus servicios, algo que lograron en 1996 para ser el compañero del finlandés Tommi Makinen. En su primera campaña con Mitsubishi logró el subcampeonato en el campeonato de Asia-Pacífico y al año siguiente terminó séptimo en el Mundial, resultado que le permitió afrontar en 1998 su primer Campeonato del Mundo completo. Burns no desaprovechó la oportunidad y ganó en el duro Safari de Kenia -su primera victoria- y en el Rally de Gran Bretaña para ser sexto en el campeonato.
El hijo pródigo regresó a Subaru en 1999. Tras un flojo comienzo de temporada, Burns remontó en la segunda mitad del certamen y alcanzó el subcampeonato. En el 2000 también acabó segundo en el Mundial. En 1999, con victorias en el Acrópolis, Australia y Gran Bretaña, y 2000, con triunfos en el Safari, Portugal, Argentina y Gran Bretaña, Burns se convirtió en el número uno británico, por delante de su gran rival, el escocés Colin McRae, honor que confirmó a lo grande este año al proclamarse campeón mundial en una temporada en la que ha solo ha ganado una prueba (Nueva Zelanda) y en la que protagonizó una remontada en la segunda mitad del certamen. En total, el inglés ha disputado 77 rallys del Mundial y ha logrado 10 victorias. Desde hoy es además el segundo británico que se proclama campeón del mundo (McRae lo hizo en 1995) y ya piensa en su futuro.
El año que viene cambia de equipo y defenderá los intereses de la marca francesa Peugeot, campeona del mundo de marca por segundo año consecutivo y en la que tendrá como compañeros a los dos primeros clasificados en las carreteras de tierra de Gales (los finlandeses Marcus Gronholm y Harri Rovanpera) y al francés Gilles Panizzi.
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