L D (EFE)
Daniel Pedrosa (Movistar Honda) ganó la prueba de 125 cc en un tú a tú con el francés Arnaud Vincent (Aprilia), si bien el objetivo de ambos en la carrera era distinto, ya que uno sólo podía aspirar a la victoria y el otro no hacía más que pensar en el título mundial, que se estaba jugando frente al sanmarinense Manuel Poggiali y al que hoy dio una lección de serenidad y aplomo en todo momento.
Con ellos en el podio acabó nuevamente el madrileño Pablo Nieto, quien sólo había conseguido colocar su Master Aprilia anteriormente en el cajón en la prueba de Italia, pero que duda cabe que este nuevo éxito le permite afrontar la preparación de la próxima temporada con mayores garantías y optimismo, lo mismo que a su compañero de escudería, Héctor Barberá, si bien en su caso el dolor de pie no le permitió lograr su "sueño", acabar en el podio en su primera temporada completa en el mundial y en “casa”.
Mientras Pedrosa ganó sin demasiada oposición de Vincent la carrera valenciana y éste se proclamaba campeón, el italiano Marco Melandri daba una lección en el cuarto de litro. El piloto de la Aprilia ya se había proclamado campeón en Australia hace quince días pero no quiso dejar pasar la oportunidad de sumar una nueva victoria y lo hizo marcando el ritmo desde la primera hasta la última vuelta, aunque en su caso se vio beneficiado por las adversidades sufridas por sus rivales.
El primero en pagar un alto precio en Valencia fue Alfonso “Fonsi” González Nieto (Movistar Aprilia), que se colocó segundo y acabó por los suelos en las vueltas iniciales de carrera y poco después, su compañero de escudería, el manresano Toni Elías, que tomó el relevo, vio como su moto se quedaba en un solo cilindro y tenía que emplearse a fondo para ceder el mínimo posible de terreno a sus rivales. Elías, en un ejercicio de pundonor y deportividad, además de desconocer que el argentino Sebastián Porto (Yamaha) -el único que podía quitarle la cuarta plaza del mundial- estaba fuera por avería mecánica, aguantó sobre su moto, muy mermada de rendimiento, hasta el final de la prueba y logró una décima plaza que tuvo que saberle a gloria, sobre todo cuando al llegar al box le apercibieron de la retirada de su rival.
Así, tras Melandri sólo estaban los dos pilotos de las Fortuna Honda, el italiano Roberto Rolfo y el ilerdense Emilio Alzamora, que intentó hasta el último aliento doblegar a su compañero de escudería para lograr el mejor resultado de la temporada en Valencia. Pero no pudo ser y a la postre Alzamora se tuvo que conformar con repetir la misma plaza de podio que lograse en Jerez al principio del año pero que, cuando menos, le devuelve algo de su maltrecha moral en una temporada que el ilerdense estaba deseando concluyese cuanto antes.
Mucho más aciaga resultó para los intereses españoles la prueba de MotoGP. De un solo plumazo y en la salida se quedaron fuera dos de nuestros representantes, el catalán Carlos Checa (Yamaha M 1) y el sevillano José Luis Cardoso (Yamaha YZR 500). Al piloto oficial de Yamaha se le “caló” la moto en la salida y Cardoso, que no se percibió de tal circunstancia lo embistió con contundencia. Lo que pareció ser un grave accidente se quedó en un gran susto y ninguno de los dos pilotos resultó lesionado.
Sete Gibernau, todavía en pista, no aguantó demasiado entre los más rápidos de MotoGP con su Movistar Suzuki GSV R. Se salió de la pista en una apurada de frenada y aunque regresó a la misma lo hizo para concluir decimotercero. El almeriense David García, que era el único piloto invitado al manillar de la Proton KR de tres cilindros, acabó retirándose con una avería mecánica, se había consumado el desastre de MotoGP.
Con ellos en el podio acabó nuevamente el madrileño Pablo Nieto, quien sólo había conseguido colocar su Master Aprilia anteriormente en el cajón en la prueba de Italia, pero que duda cabe que este nuevo éxito le permite afrontar la preparación de la próxima temporada con mayores garantías y optimismo, lo mismo que a su compañero de escudería, Héctor Barberá, si bien en su caso el dolor de pie no le permitió lograr su "sueño", acabar en el podio en su primera temporada completa en el mundial y en “casa”.
Mientras Pedrosa ganó sin demasiada oposición de Vincent la carrera valenciana y éste se proclamaba campeón, el italiano Marco Melandri daba una lección en el cuarto de litro. El piloto de la Aprilia ya se había proclamado campeón en Australia hace quince días pero no quiso dejar pasar la oportunidad de sumar una nueva victoria y lo hizo marcando el ritmo desde la primera hasta la última vuelta, aunque en su caso se vio beneficiado por las adversidades sufridas por sus rivales.
El primero en pagar un alto precio en Valencia fue Alfonso “Fonsi” González Nieto (Movistar Aprilia), que se colocó segundo y acabó por los suelos en las vueltas iniciales de carrera y poco después, su compañero de escudería, el manresano Toni Elías, que tomó el relevo, vio como su moto se quedaba en un solo cilindro y tenía que emplearse a fondo para ceder el mínimo posible de terreno a sus rivales. Elías, en un ejercicio de pundonor y deportividad, además de desconocer que el argentino Sebastián Porto (Yamaha) -el único que podía quitarle la cuarta plaza del mundial- estaba fuera por avería mecánica, aguantó sobre su moto, muy mermada de rendimiento, hasta el final de la prueba y logró una décima plaza que tuvo que saberle a gloria, sobre todo cuando al llegar al box le apercibieron de la retirada de su rival.
Así, tras Melandri sólo estaban los dos pilotos de las Fortuna Honda, el italiano Roberto Rolfo y el ilerdense Emilio Alzamora, que intentó hasta el último aliento doblegar a su compañero de escudería para lograr el mejor resultado de la temporada en Valencia. Pero no pudo ser y a la postre Alzamora se tuvo que conformar con repetir la misma plaza de podio que lograse en Jerez al principio del año pero que, cuando menos, le devuelve algo de su maltrecha moral en una temporada que el ilerdense estaba deseando concluyese cuanto antes.
Mucho más aciaga resultó para los intereses españoles la prueba de MotoGP. De un solo plumazo y en la salida se quedaron fuera dos de nuestros representantes, el catalán Carlos Checa (Yamaha M 1) y el sevillano José Luis Cardoso (Yamaha YZR 500). Al piloto oficial de Yamaha se le “caló” la moto en la salida y Cardoso, que no se percibió de tal circunstancia lo embistió con contundencia. Lo que pareció ser un grave accidente se quedó en un gran susto y ninguno de los dos pilotos resultó lesionado.
Sete Gibernau, todavía en pista, no aguantó demasiado entre los más rápidos de MotoGP con su Movistar Suzuki GSV R. Se salió de la pista en una apurada de frenada y aunque regresó a la misma lo hizo para concluir decimotercero. El almeriense David García, que era el único piloto invitado al manillar de la Proton KR de tres cilindros, acabó retirándose con una avería mecánica, se había consumado el desastre de MotoGP.
