L D (Agencias)
"Los nuevos jugadores nos permiten tener una plantilla más equilibrada. Viene sobre todo gente de arriba, que pensamos puede ayudarnos a mejorar la eficacia goleadora, que el año pasado nos tuvo un tanto condenados", afirmaba Aguiar durante la pretemporada. Pero ni la contratación de tres nuevos delanteros, el argentino Pablo Calandria, el navarro Gorka Pintado y el mallorquín Ramón, el único de los tres que ha logrado hasta el momento anotar un gol, han permitido a los blanquiazules solventar unas carencias ofensivas, que ya estuvieron a punto de costarles el descenso el pasado año.
La verdad es que el equipo no empezó mal, dos empates ante Badajoz (0-0) y Elche (1-1) fuera de casa y un triunfo ante el Numancia (2-1) en Butarque llevaron a los pepineros en la tercera jornada hasta la séptima plaza, desde la que iniciaron un lento pero progresivo descenso. Una polémica derrota ante el Xérez (1-2) supuso el comienzo de una pésima racha de resultados, en la el Leganés tan sólo han sido capaz de lograr tres de los veintiún puntos en juego, con pobre bagaje de tres empates y cuatro derrotas, las tres últimas de manera consecutiva. A la falta de gol, los madrileños promedia menos de un gol por partido, se ha unido una alarmante endeblez defensiva, como demuestra el hecho de que el Lega ha empezado perdiendo en siete de sus diez encuentros.
Si la fortuna o el empeño permitió a los de Sánchez Aguiar enjugar su desventaja ante el Real Sporting de Gijón (1-1) en El Molinón, en la quinta jornada, o ante el Las Palmas (1-1) y Albacete (1-1) en casa, en las dos siguientes fechas. En los tres últimos encuentros el Leganés careció de la capacidad de reacción suficiente para remontar y acabó perdiendo por 1-0 ante el Poli Ejido, 0-2 ante el Salamanca y 1-0 ante el Córdoba el pasado sábado. El nerviosismo creado por los malos resultado se ha traducido también en un elevado número de tarjetas rojas, cuatro en lo que va de temporada, que han acarreado fuertes sanciones a los jugadores madrileños. Con cuatro partidos fue suspendido el francés Darmon tras agredir al argentino del Numancia Marini en la segunda jornada, la misma sanción con la que fue castigado Gorka Pindado por propinar un codazo a un jugador del Salamanca en la novena jornada. Todo ello ha impedido a Sánchez Aguiar encontrar un once que conjugara solidez defensiva y eficacia atacante, lo que le ha obligado a efectuar en las últimas jornadas numerosas pruebas, que no han tenido ningún resultado.
La verdad es que el equipo no empezó mal, dos empates ante Badajoz (0-0) y Elche (1-1) fuera de casa y un triunfo ante el Numancia (2-1) en Butarque llevaron a los pepineros en la tercera jornada hasta la séptima plaza, desde la que iniciaron un lento pero progresivo descenso. Una polémica derrota ante el Xérez (1-2) supuso el comienzo de una pésima racha de resultados, en la el Leganés tan sólo han sido capaz de lograr tres de los veintiún puntos en juego, con pobre bagaje de tres empates y cuatro derrotas, las tres últimas de manera consecutiva. A la falta de gol, los madrileños promedia menos de un gol por partido, se ha unido una alarmante endeblez defensiva, como demuestra el hecho de que el Lega ha empezado perdiendo en siete de sus diez encuentros.
Si la fortuna o el empeño permitió a los de Sánchez Aguiar enjugar su desventaja ante el Real Sporting de Gijón (1-1) en El Molinón, en la quinta jornada, o ante el Las Palmas (1-1) y Albacete (1-1) en casa, en las dos siguientes fechas. En los tres últimos encuentros el Leganés careció de la capacidad de reacción suficiente para remontar y acabó perdiendo por 1-0 ante el Poli Ejido, 0-2 ante el Salamanca y 1-0 ante el Córdoba el pasado sábado. El nerviosismo creado por los malos resultado se ha traducido también en un elevado número de tarjetas rojas, cuatro en lo que va de temporada, que han acarreado fuertes sanciones a los jugadores madrileños. Con cuatro partidos fue suspendido el francés Darmon tras agredir al argentino del Numancia Marini en la segunda jornada, la misma sanción con la que fue castigado Gorka Pindado por propinar un codazo a un jugador del Salamanca en la novena jornada. Todo ello ha impedido a Sánchez Aguiar encontrar un once que conjugara solidez defensiva y eficacia atacante, lo que le ha obligado a efectuar en las últimas jornadas numerosas pruebas, que no han tenido ningún resultado.
